Trabajadores de salud del departamento de La Paz asumieron este viernes la extrema medida de sacarse sangre para escribir carteles pidiendo la reincorporación a sus fuentes laborales.
Denunciaron que todos los días el Servicio Departamental de Salud (Sedes), dependiente de la Gobernación de La Paz, entrega memorándums de despido “injustificados”. Advierten que la siguiente semana, radicalizarán sus medidas, pues las autoridades departamentales no los escuchan.
“Denunciamos a toda Bolivia la masacre blanca canalla que está haciendo el Gobernador, todos los días hay memorándums de despido, abusos, maltratos, tres días de huelga de hambre en la calle y ni se conmueve, ni siquiera abre un espacio de diálogo. Basta gobernador, deje de maltratar al personal de salud”, dijo el dirigente del sector Fernando Romero.
Reveló, además, que en las últimas horas se registraron 27 nuevos despidos en La Paz, El Alto y provincias.
“Ayer me entregaron mi memo de agradecimiento sin ninguna justificación, no tengo ningún proceso, mi comunidad me apoya, me defiende, pero no han tomado en cuenta, los ítems se manejan de manera política en La Paz”, denunció una trabajadora mientras pintaba un cartel con su sangre.
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Lamentó que el gobernador Santos Quispe vulnere los derechos de los trabajadores, “póngase la mano al pecho, somos madres, devuélvanos nuestra fuente laboral”.
El conflicto de los trabajadores de salud con la Gobernación lleva más de un mes, pese a que en mayo se firmó un acuerdo con el Gobernador para que se respetan los derechos de los trabajadores y su antigüedad.
Sin embargo, el documento fue incumplido y los despidos continuaron, según los denunciantes.
Romero reveló que los despidos suman más de 60 y exige que las autoridades dejen de “humillar al sector salud”. Un grupo de trabajadores mantiene una huelga de hambre en puertas del Sedes La Paz.







