Tras años sin cambios, esta gestión la educación del país fue desafiada a actualizarse mediante una nueva malla curricular escolar. Apoyada en un refuerzo de las capacidades en investigación, el contenido busca formar “productores de conocimiento”.
“Enseñándoles a observar, a registrar, a identificar y plantear bien un problema cotidiano y plantear posibles soluciones, estamos generando futuros investigadores, personas que no solamente van a consumir conocimiento, sino que también van a producir conocimiento, eso es lo que el país necesita, lo que el mundo necesita. Eso se va a trabajar desde inicial, primaria y secundaria”, afirmó a La Razón el coordinador del Instituto de Investigaciones Pedagógicas Plurinacional del Ministerio de Educación, Fernando Carrión.
ENFOQUE.
El año escolar 2022 cerró con la noticia de que sería el último con la malla curricular vigente desde 2012. Esa gestión, en el marco de la Ley Avelino Siñani, el currículo educativo fue actualizado con un enfoque de producción y comunidad; ahora, casi 11 años después, se busca dar un paso más y formar bachilleres a la par con los avances en cuanto a ciencia, tecnología, contexto económico, creatividad y otros.
“Hay temas que ya no están ajustados a nuestros tiempos y tenemos que actualizar. El objetivo principal es actualizar y esté acorde a nuestra realidad, como al adelanto de la ciencia y tecnología”, expresó, en entrevista con La Razón, el viceministro de Educación Regular, Bartolomé Puma.

A diferencia de lo que sucedía hasta el año pasado, los estudiantes tendrán la oportunidad de pasar las materias de robótica y estadística desde primero básico.
Además, ajedrez, astronomía, uso responsable de las redes sociales, educación digital, marketing digital, antropología e inflación serán incluidos en el colegio.
“Casi 10 años hemos tardado en hacer la actualización y era importante”, complementó Puma.
De acuerdo con el diseño de la malla, también habrá espacio para potenciar la creatividad, con la inclusión de temas como origami; así como la salud mental con el abordaje de regulación de emociones.
“Estamos enfatizando mucho en la lectura, los niveles de comprensión lectora; en la escritura, en la capacidad de redactar; en la expresión oral, y estamos enfatizando en el razonamiento lógicomatemático (…). En el diagnóstico que hemos hecho con toda la sociedad, una de las limitaciones más repetitivas e identificadas por todos es que los niños, los jóvenes, los adultos no leen, han perdido el hábito de la lectura y no comprenden lo que leen”, dijo Carrión.
Asimismo, la investigación es un tema que ahora se pretende incentivar desde el colegio, por eso el objetivo de permitir a los niños y adolescentes desarrollar su capacidad de producir conocimientos a ya temprana edad.
“La ciencia y tecnología están muy fuertemente presentes, se ha trabajado de la mano con las universidades públicas, hemos identificado con ellas, a través de la CUB (Confederación Universitaria Boliviana), aquellas limitaciones en los bachilleres que hacen que exista una brecha muy grande entre secundaria y la educación superior”, indicó el director.

ETAPAS.
La idea de actualizar la malla curricular surgió en 2020, el Sexto Encuentro Pedagógico determinó esta necesidad y se empezó con las revisiones de los planes y programas educativos.
Educación informó que el siguiente paso fue la realización de Encuentros Especializados para el Reajuste de los Programas de Estudio, con maestros.
Ya en la pasada gestión, las propuestas se fueron consolidando, con talleres de evaluación, diagnóstico y elaboración de propuestas con padres de familia, ministerios e instituciones públicas, privadas y organizaciones no gubernamentales (ONG).
Con todo listo, Educación oficializó la nueva malla curricular y empezó con talleres de actualización con los profesores, aunque no todos están de acuerdo con estos cambios de contenidos.
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El objetivo es que el currículo renovado sea aplicado desde este 1 de febrero, cuando empieza el año escolar y así consolidar el trabajo. “Los equipos académicos de las universidades públicas nos han recomendado contenidos y habilidades que les van a permitir a los futuros bachilleres no tener dificultades”, remarcó Carrión.







