Los jesuitas han dejado muchas interrogantes sin resolver. Uno de ellos es el número de casos que afecta a Bolivia debido al traslado de agresores de Cataluña, España, en el momento en que se conocía alguna denuncia.
En la rueda de prensa brindada este jueves por jesuitas de Cataluña, no mencionaron los casos de pederastia clerical en el país.
El delegado de la congregación en Cataluña, Pau Vidal, aseguró que a pesar de que los pederastas son catalanes, solo se han querido centrar en las víctimas de esta comunidad.
Según el diario español El País, los nuevos datos aportados por los jesuitas son el resultado de la auditoría que encargó hace un año al bufete RocaJunyent, luego de que El País develó los delitos dentro de la congregación y que develaron cómo envió a Bolivia a varios religiosos acusados de abusos en Cataluña en los años 80 y 90.
En este sentido, el abogado Joan Roca, en representación del bufete RocaJunyent, puso en cuestión esta práctica y ha asegurado que “el traslado inmediato no es la mejor solución”. Porque si se envía al agresor a otro sitio, se continúan perpetuando los abusos.
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La orden tampoco ha querido cifrar los jesuitas trasladados a Bolivia y se ha limitado a responder que son dos, justamente los casos publicados por El País.
FRANCESC PERIS
Uno de ellos, el del sacerdote Francesc Peris. Este caso desencadenó una ola de denuncias de nuevas víctimas, tanto en Bolivia como en Barcelona, cuando este diario lo publicó hace un año. Hasta ese momento, la orden había subrayado en repetidas ocasiones que nunca tuvo conocimiento de nada. Pero acabó admitiendo que recibió quejas contra Peris hasta 2005, año en el que lo apartó a una residencia.
No obstante, no abrió ninguna investigación. Tampoco lo hizo en 2021, cuando este periódico le comunicó que había acusaciones contra él. En la actualidad, Peris vive en una comunidad de la congregación fuera de Cataluña.
“No es el único caso reciente en la que la Compañía de Jesús en Cataluña miente sobre la gestión de sus casos. Hace un mes, este periódico publicó unas cartas que demostraban que otro jesuita, Luis Tó, condenado por la Audiencia de Barcelona en 1992 por abusar de una menor y enviado a Bolivia para evitar la opinión pública, estuvo en contacto con menores durante toda su vida en el país latinoamericano”, dice parte del reportaje del diario español, escrito por el periodista Julio Núñez.
Continua: lo supo la orden en Bolivia, en España y en Roma, pero no hizo nada. En 2018, cuando El País destapó el traslado de este pederasta a la capital boliviana, los jesuitas catalanes negaron que Tó, fallecido en 2017, hubiera tenido luego contacto con menores.
PREGUNTAS
En ese momento, a raíz de las preguntas de El País hubo un intercambio de correos electrónicos entre la congregación en Bolivia y la catalana para coordinar una respuesta conjunta. Los jesuitas de Barcelona transmitieron a su oficina de Bolivia, por ejemplo, una pregunta: “Según tenemos el dato, en 1992 su primer destino fue vicario parroquial, ¿había ahí contacto con menores?”. Respuesta interna: “Probablemente allí pudo haber contacto con menores”. Pero los jesuitas en España lo negaron en sus respuestas a este periódico.
Los jesuitas impidieron este jueves el ingreso de víctimas a la rueda de prensa y se limitaron a decir que solo pueden participar los periodistas.







