Aprincipios del siglo XX las teorías de Freud acerca del inconsciente empezaron a influir en la manera de entender la forma y el cuerpo. Aun siendo muchas veces cuestionado, Freud plantea que el inconsciente afecta al comportamiento sin que lo sepa el individuo. Esta idea cambió la manera de percibir la relación entre la mente, el cuerpo y el comportamiento. En los años 20 del siglo pasado los dadaístas usaron tácticas irreverentes, interpretativas y multidisciplinarias; la intención era incorporar realidades físicas para desafiar al establishment del arte, desnudando los mecanismos de representación vigentes en esa época.
Andrés Mallo es artista visual, comunicador social y arquitecto de profesión. La fuerza de sus creaciones radica en acciones y performances donde utiliza su propio cuerpo como lugar de creación, conociendo a profundidad cuál es el verdadero poder del cuerpo. Desde sus primeras creaciones se observa una dualidad en su obra: lo femenino frente a lo masculino, lo propio y lo extranjero, lo tradicional y lo contemporáneo. La identidad es el eje determinante de toda su creación artística. A través de sus obras Mallo analiza los complejos intercambios culturales, denuncia y rechaza dualidades predeterminadas, poniendo en tela de juicio la identidad sexual y cultural.
A pesar de que su obra se desarrolla principalmente en performances, también realiza audio/video-instalación, fotografía, y colabora en obras teatrales, musicales y shows.
Lo más importante para este artista es la encarnación de sí mismo. De ahí el uso del cuerpo, para asegurarse que su mirada se dirija a una distancia indeterminada fuera de campos preestablecidos. Mallo aborda el proceso mediante el cual se construye la identidad, explorando diferentes roles y personajes. Para esto utiliza diferentes recursos formales. Sus acciones comparten un impulso para transformarse, con lo que nos invita a redefinir nuestras categorizaciones percibidas de nuestra propia identidad, a matizar nuestro sistema de clasificación y a tener una mejor comprensión del intercambio de roles.
Los personajes alternos y el intercambio de roles han sido temas constantes en el arte, al menos desde que Marcel Duchamp adoptó la personalidad de Rose Sélavy en 1921. Con el mismo sentimiento, Andrés Mallo se enfunda y habita la piel de Alicia Galán, la menor de la familia Galán, un grupo de activistas trans por los derechos sexuales y de género que constantemente intervienen en espacios emblemáticos de la ciudad para generar nuevos estratos culturales.
El cuerpo es el lugar donde la identidad es definida por cuestiones sociales y culturales; es el lugar donde se sitúa, se interpreta y se desafía. Mallo utiliza su cuerpo como superficie de inscripción de un lenguaje visual de identificación tanto de lo real como de lo proyectado a partir de estereotipos.
La obra de Mallo ofrece un atisbo de resistencia a todas las formas de atrapamiento. La eficacia del trabajo radica en una resistencia a su medio artístico, con el cual está, sin embargo, inevitablemente comprometido. Alicia Galán no recorre necesariamente los caminos iluminados de un país de maravillas, sino que se transforma constantemente en otros para ser él. El resultado de ello también es Andrés, que al transformarse desaparece siendo el mismo.
En la obra de Mallo se observa una voluntad recurrente de producir y desplazar deseos, inventando sujetos a la deriva. A través de su repertorio de personajes idea otras pieles, otros cuerpos y nuevas fantasías, haciendo trizas el reflejo de ese maldito yo, o la caricia profunda de las lágrimas de Eros.
PROYECTO. Museo de Papel es una plataforma de difusión que visibiliza a jóvenes creadores bolivianos de diferentes disciplinas artísticas que, más allá del dominio de la técnica, ofrecen una reflexión poética sobre la creación artística. Este museo no exhibe en un espacio físico, ni atesora, consagra o jerarquiza obras; es un dispositivo que amplía la mirada hacia un horizonte mestizo donde conviven lenguas, temporalidades y culturas. Museo de Papel es un proyecto de la Fundación Cinenómada para las Artes. Cuenta con el apoyo del Centro Cultural de España en La Paz, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el periódico La Razón.






