La 13 Bienal de Arquitectura Boliviana comenzará el lunes 23 de octubre y culminará el 27. Serán cinco días en los que el diseño de la construcción nacional exhibirá su trabajo y se nutrirá de la experiencia de tres invitados nacionales y 11 latinoamericanos de gran trayectoria. Las charlas serán en el auditorio del Banco Central de Bolivia, desde las 14.00.
La organización del evento, presidida por el arquitecto Fernando Martínez, tuvo cuidado en elegir a profesionales premiados, con una obra importante y que además tuvieran nuevo conocimiento que impartir, tanto a estudiantes como a profesionales del país.
“El tema de la Bienal será Latinoamérica, para esto hemos invitado a expertos de Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay, Perú, EEUU y Uruguay. Los premios que han recibido estos profesionales muestran que nuestro continente está en la cúspide de la arquitectura mundial”, comenta Martínez.

Edificación de Marcelo Gualano (Uruguay)
En muchos casos no es la primera vez que estos profesionales llegan a La Paz; en otros, están muy interesados en conocerla. “Varios arquitectos ya han visitado la urbe y la primera impresión que tuvieron es que es una ciudad única, que les ha gustado mucho. Hay cambios positivos que hacen que nuestra ciudad sea un atractivo. El arquitecto Felipe Correa (director de la Maestría de Arquitectura en Diseño Urbano de la Universidad de Harvard) quiere conocer El Alto porque está haciendo una investigación sobre las ferias. No está viniendo solamente a enseñar, sino también a aprender”.
En esta versión, la Bienal de Arquitectura Boliviana renace después de cinco años de ausencia. La última vez que se realizó fue en 2012, con el tema arquitectura responsable en la ciudad.
“Cuando entré por primera vez a un evento así, me quedé sorprendido al ver las obras de arquitectos destacados en el ámbito mundial, eso me marcó. Para mí es la actividad más importante de una institución como la universidad, es por eso que quisimos reactivarla y potenciarla. Lamentablemente, la mala organización, los altos costos y la promoción de talleristas que nunca llegaron le restaron credibilidad”.

Edificación de Juan Carlos Calderón (Bolivia).
Este año, la Bienal se está autofinanciando, a diferencia de alguna otra que llegó a costar cerca de 70.000 dólares y que solo tuvo 100 asistentes, afirma el coordinador .
Para recobrar la confianza de la comunidad académica se realizaron cuatro prebienales nacionales. En ellas se mostró a los estudiantes en qué consiste un congreso de este tipo. “Tuvimos que tomar en cuenta que posiblemente hay una generación de arquitectos, con título, que no hayan participado nunca de una reunión así. Entonces quisimos demostrar en qué consiste. Además, nos dio la posibilidad de reunirnos y enseñar el trabajo que estamos haciendo”.
Estos espacios también sirvieron para escoger a los invitados nacionales, reunir diferentes generaciones de profesionales y promover la unidad entre las diferente regiones del país. A medida que fue pasando cada prebienal se hicieron reconocibles aquellos arquitectos que han influenciado a sus colegas, así como aquellos jóvenes que están proponiendo nuevas ideas. De modo que Juan Carlos Calderón (La Paz), Aivar Chávez (Oruro) y Luis Fernández de Córdova (Potosí-Santa Cruz) fueron elegidos.

“Quisimos romper esquemas, por un lado reunimos jóvenes arquitectos con otros de mayor trayectoria, por otro intentamos traer representantes de otros departamentos, y si bien no siempre se pudo por razones de presupuesto, sí se logró un intercambio de ideas muy interesante. Por eso el tema de las prebienales fue libre, para que los invitados pudieran mostrar en qué están trabajando ahora”.
Otro aspecto importante de la Bienal son los concursos que promueve. “Tenemos cuatro categorías: proyectos, obras construidas, investigación y proyectos de grado. Los jurados son expertos internacionales que han calificado concursos en bienales como la de Ecuador o San Pablo, que son nuestros referentes en cuanto a la premiación. Muchas veces las competiciones se dejan llevar por la magnitud de las propuestas para darles los primeros lugares, en este caso vamos a premiar a los diferentes proyectos que nos parezca que merecen una distinción, aunque sean varios”.
El 26 de octubre, además de la premiación, se llevará a cabo un homenaje a tres arquitectos bolivianos destacados: Varinia Taboada, Luis Fernández de Córdova y Juan Carlos Calderón, quien cumple 60 años de ejercicio profesional. Reconocido como una de las figuras con mayor influencia en la arquitectura boliviana, Calderón dará una charla el día de la inauguración de la Bienal. “Tengo mis ideas sobre lo que debe ser la arquitectura. En primera instancia es un arte, ‘la madre de todas las artes’, como dijo Leonardo da Vinci. Toda mi carrera se ha basado en eso, primero está la arquitectura y después está el dinero”, postula el creador.

Un detalle de la obra de Jean Pierre Crousse (Perú).
Calderón critica la búsqueda desenfrenada de dinero por parte de figuras de la arquitectura mundial, como Santiago Calatrava, así como de consorcios de construcción. “Los verdaderos arquitectos no podemos ser constructores, si no nos volvemos maestros albañiles. Un pintor tiene que ser pintor, no puede estar metido como socio en una fábrica de tubos de pintura”.
Para el arquitecto, esta profesión debe basarse más en una filosofía que en una visión económica. Él sigue la línea de la arquitectura orgánica, con Frank Lloyd Wright como una de las figuras más influyentes en su trabajo. “Para esta línea, naturaleza y arquitectura son la misma cosa, un edificio debe salir de su entorno como una planta que crece y se desarrolla en el tiempo. Por ejemplo mi diseño del Centro de Comunicaciones La Paz (Palacio de Comunicaciones) respeta el espacio abierto que implica el Obelisco, con un edificio de dos pisos en la esquina, donde está Correos de Bolivia. Mientras que el auditorio es como una transición entre Correos y la torre, que hace que el diseño sea un éxito”.
Juan Carlos Calderón encuentra que, ahora que hay una falta de respeto a su profesión, ejercer es una misión “quijotesca y sin embargo, excepcionalmente este quijote ha ganado la batalla”.
Fotos: Bienal de arquitectura boliviana y José Lavayén






