jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Una luna lejana

Dalang & Co, elenco suizo-argentino, se presentó en el Teatro Doña Albina.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Camilo Gil Ostria - crítico de teatro
/ julio 24, 2019
en Tendencias

Neil Armstrong llega a la luna. Al ver hacia la tierra, tan hermosa y lejana, llora. Una de sus lágrimas (no sabemos cómo, pues tendría que estar con su casco) cae al suelo. Y de ahí nace Mondkind – el niño de la luna. ¿Y qué pasa con él? Estrictamente hablando… nada: no hay un conflicto o una tensión que recorra toda la obra, la historia se queda trunca. Algo dice la narradora (en voz en off) sobre que este niño se aparece a veces en los sueños de los niños creativos, con ganas de bailar, esa es su relación con nuestro planeta. Así, la obra presentada por Dalang & Co, un elenco suizo-argentino dirigido por Frida León Beraud, exhibe una escenografía y una utilería de hermosa elaboración que, sin embargo, pierden sentido ante una diégesis poco construida. Y, en su permanente exhibición pierden la atención no solo del espectador adulto (pocas veces convencido ante el teatro infantil y es que todo arte genérico pierde ante la crítica un punto), sino también ante los niños.

Hago aquí una breve digresión: esta es la primera obra abierta al público que se presenta en el teatro Doña Albina, último espacio presentado por la Fundación Simón I. Patiño, que tiene una capacidad para 186 personas aproximadamente. Este es, como ya se ha dicho varias veces en entrevistas y prensa, el teatro mejor equipado de Bolivia. El público para esta “esperada” apertura no sobrepasaba las 15 personas. Y entre las cuales no más de cinco niños veían esta obra infantil. Claro, después de mi reseña podría decirse que la culpa es de la obra. Sin embargo, nadie sabe si la obra es buena o mala antes de verla. Entonces, ¿de quién es la culpa?, ¿será que el espacio no hizo suficiente difusión?, ¿o será que el precio de las entradas (Bs 60) es demasiado para una obra infantil?, ¿o, aún peor, que confirmamos que los paceños solo van a las obras de sus amigos y, como estos extranjeros no tienen amigos aquí, la función se quedó vacía?

Retomo. Lo mejor de la obra, como ya mencionaba, es su utilería y su escenografía. Desde que uno entra a sala, desde el techo del fondo del escenario, caen miles de sogas blancas (que son a la vez un símbolo de los rayos de la luna y de su música que determina su ser onírico, punto medio entre la tierra y la luna; sogas que se repetirán en la marioneta que represente a Mondkind), extendiéndose por todo el escenario. Sobre estas se proyectan imágenes, se usan las luces para teñirlas de colores y finalmente se juega con ellas durante toda la obra (diferente hubiera sido si el público hubiera podido jugar también, porque como niño sabrás que no es lo mismo ver a alguien jugar que hacerlo). En su utilería hay círculos de luces, títeres, juguetes, una esfera gris peluda y suave, donde entra una persona, que podría haber sido mil veces más explotada.

La actuación acompaña perfectamente la exhibición de estos objetos: se caracteriza por movimientos lentos, bien calculados, marcados por exhalaciones sonoras o pequeños ruidos, siempre en función a lo que los rodea. Esto hace que el ritmo de la obra sea monótono y pesado, requiere mucha voluntad para seguir viéndola: a mi lado hay una niña, que de vez en cuando yo observo, es mi parámetro de valoración, cuando salen nuevos objetos atiende, pero rápidamente se aburre y me mira, mira al techo, mira a los otros… Evidente es esto cuando los actores entran a escena por primera vez y juegan a que no deben pisar las cuerdas, haciéndose espacio entre ellas. Acabado el juego, las pisan como si no importara en el resto de la obra. El espectador se pregunta, ¿en qué me contribuye que hayan jugado antes, por un espacio de tiempo tan alargado? Las únicas respuestas posibles: me ha dado ganas de jugar, pero no me lo ha permitido; me ha hecho ver las sogas con mayor detalle. ¿Y para qué? Porque son lindas. ¿A un niño esto le importa? Al menos a la que estaba a mi lado, no. Es solo luna lejana.

Es difícil hacer teatro (infantil) que trascienda sus fronteras y toque a los espectadores. Si se ha de quitar (o restar importancia a) la narrativa, gesto usual en el teatro posdramático, es necesario pensar cómo constituir la forma en contenido. Mayor reto es este si los espectadores son niños, cuyas capacidades de abstracción conceptual serán diferentes. Pienso que las obras infantiles deberían retar en la interacción, cosa que poco se hace en esta ciudad. Pocas propuestas para nuevos públicos llegan a mi mente y todas son la clásica trama “atrapante”, ¿podremos llevar las nuevas tendencias del teatro a los niños?, ¿cómo?

en tendencia: lejanalunaTendencias

Noticias Relacionadas

’98 segundos sin sombra’, entre lo surreal y lo bello
La Revista, Tendencias

’98 segundos sin sombra’, entre lo surreal y lo bello

noviembre 25, 2021
Mujeres ‘Ornamento’
La Revista, Tendencias

Mujeres ‘Ornamento’

noviembre 11, 2021
Alex Vella: ‘Lo único importante es que mi escritura sea verdadera, sea lo que sea sobre lo que escriba’
La Revista, Tendencias

Alex Vella: ‘Lo único importante es que mi escritura sea verdadera, sea lo que sea sobre lo que escriba’

noviembre 3, 2021
‘Dune’: La asfixia de lo monotonal
La Revista, Tendencias

‘Dune’: La asfixia de lo monotonal

octubre 22, 2021
‘Kajillionaire’: El mundo está lleno de gente horrible
La Revista, Tendencias

‘Kajillionaire’: El mundo está lleno de gente horrible

octubre 21, 2021
‘La casa del sur’, el poder de un buen elenco
La Revista, Tendencias

‘La casa del sur’, el poder de un buen elenco

octubre 18, 2021

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto