La respuesta de los jóvenes para unirse, por cuarta vez, al proyecto periodístico de La Razón, da por descontado que éste ha calado entre los estudiantes. Saben de lo que se trata y están dispuestos, unos 500 de ellos, a tener abiertos ojos y oídos, pues durante 10 semanas serán reporteros, fotógrafos y caricaturistas.
No ha sido necesario, esta vez, llamar colegio por colegio. Los chicos se han acercado, apenas salió la convocatoria, con la decisión de darse tiempo, en medio de sus estudios, para complementarlos con un baño distinto de realidad. Y La Razón les agradece profundamente, a ellos pero también a sus profesores, toda la confianza y el entusiasmo que se contagia en Alto Auquisamaña.
En breve, el suplemento de La Razón de los Estudiantes estará en las calles. Quienes han podido leer el suplemento, en años anteriores, saben lo que cabe esperar: sensibilidad y curiosidad y, al mismo tiempo, un envidiable, y ojalá imitable, sentido del humor.
Los jóvenes bolivianos deben ser de los más sanos y respetuosos de este mundo en el que los valores suelen confundirse y relativizarse en extremo. Lo saben los periodistas que han trabajado con ellos y que saben que ser adolescente, ser joven en Bolivia, es esperar del mundo adulto la oportunidad. El resto lo ponen los chicos.






