Sonia Polo, ahora ex ministra de Salud, cometió todos los errores que no deben cometerse en el alto cargo que le fue encomendado en la segunda gestión de Evo Morales: convertir al Ministerio de Salud en una agencia de empleos, deshacer lo que hizo su antecesor e involucrarse en un hecho de aparente corrupción.
En su mensaje-informe que brindó a la Asamblea Legislativa Plurinacional, el Presidente puso en su lista de aciertos de gestión lo logrado en el campo de la salud como el bono Juana Azurduy de Padilla, las campañas contra el dengue y la gripe A, y políticas destinadas a mejorar el sistema de salud en el país.
Pero todo lo avanzado se estancó en el inicio de esta segunda etapa de gobierno por la cadena de errores cometidos por la ex autoridad y sus allegados, y que obstaculizaron la consolidación del proceso de cambio en un área fundamental para la gestión gubernamental.
El retorno de Nila Heredia, que fue la primera ministra de Salud en el anterior esquema ministerial, puede ajustar rápidamente los objetivos y reencauzar las acciones por su experiencia y compromiso. Con la salida de Polo, se produce el segundo cambio en el nuevo gabinete ministerial. El primero fue en la cartera de Minería y si el viraje en el
Gobierno ha comenzado, pueden producirse más cambios también en áreas sensibles.






