Muchos problemas de salud pública saltan a la agenda mediática cuando alguna personalidad ejerce de vocera contra un determinado mal o cuando debe enfrentar algún padecimiento. Es el caso del cáncer de mama que, felizmente, está superando la modelo Carla Morón.
Una situación tan difícil como íntima, por otro lado, puede servir de ejemplo para que la gente tras las páginas o las pantallas tome conciencia de que nadie está libre de estos males y, lo más importante, que pueden detectarse a tiempo.
El Ministerio de Salud informó este año que en Bolivia, 26,57 por cada 100.000 mujeres desarrollaron cáncer de mama, mientras la mortalidad por ese mal alcanzó a 8,71 de cada 100.000.
Por ello, existe un Plan Nacional de Prevención, Control y Seguimiento del Cáncer de Mama que busca reducir estas cifras. Para ello es importante la información, la capacitación y la sensibilización de la población sobre el cáncer de mama, los métodos preventivos, la detección oportuna, el control seguimiento y la capacitación de las mujeres en edad en riesgo. No importa que la afectada sea un ama de casa, profesional, empleada o supermodelo, este mal ronda en Bolivia y lo peor que podemos hacer es invisibilizarlo. El silencio es el peor enemigo de la prevención.






