Bolivia presenta un consumo de drogas incipiente. Pero, el riesgo de que dicho consumo crezca entre la población preocupa a la Organización de las Naciones Unidas, que ve que existen factores que podrían desencadenar en tal situación. Uno de ellos es, justamente, que ya hay consumidores, y el otro, que el país es un punto de tránsito para el narcotráfico, además de que produce la coca, materia base de la cocaína.
Lo bueno, según César Guedes, de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), es que los bolivianos estamos a tiempo de revertir el peligro.
Claramente, un tema preocupante será siempre el hecho de que la gente, los jóvenes sobre todo, se dejen envolver en el círculo de las drogas. Hay un problema de salud en esto y, por tanto, de futuro de país. Pero es mucho más grave en un medio, en un mundo, que prohíbe y penaliza el tráfico y el consumo de tales drogas, lo que hace que el negocio ilícito se convierta en un foco de delincuencia de enorme magnitud. La prueba triste se observa ahora en México.
En la medida en que el consumo se dispare, que haya más demanda interna, será mucho más difícil luchar contra los narcotraficantes. Ya ahora lo es. Cabe tenerlo muy presente, tanto a nivel de autoridades como de la propia población.






