Resulta inquietante y quién sabe si revelador. Un ciclista del nivel de Alberto Contador está en la mira de quienes controlan el dopaje, pues en uno de los controles, de agosto pasado, se le habría detectado 50 picogramos (0,000 000 000 05 gramos por ml) de clembuterol. Como es una sustancia prohibida, el deportista español podría perder el título del Tour de Francia.
Contador ha salido a explicar que de doparse, nada. Que seguramente el clembuterol proviene de la carne de res que se incluyó en su dieta. Algo que un médico, Pedro Manonelles, ha admitido como posible. Y este Manonelles es el presidente de la Asociación de Medicina Deportiva.
Pues bien. Este episodio recuerda los argumentos que deportistas bolivianos han presentado respecto del efecto que tomar mate de coca horas antes de un juego produce en el organismo. Algo que, claro, se detecta cuando se practica una prueba de antidopaje. Por supuesto que en torno al tema todavía ronda el escepticismo. Como seguramente ocurre con la carne de vaca de Contador.
Sería interesante conocer lo que tienen que decir los científicos al respecto. Es un buen tema de investigación. Lástima que el dopaje de los bolivianos se controla fuera, ahora, en Colombia.






