A muchos les parece cosa de chiste; a otros, sencillamente un disparate; finalmente, a unos pocos, que felizmente cada día son más, les parece una asignatura pendiente sobre la que hay que trabajar sin descanso. Se trata de la necesidad de contar en el país con una ley de defensa de los animales.
Esta semana, por fin, un anteproyecto de Ley General para la Defensa de los Animales ha entrado en la agenda legislativa de la Asamblea Plurinacional, y se anunció que la Comisión de Política Social ha comenzado el tratamiento del mismo.
Ha informado la asambleísta que impulsa el proyecto que éste tiene como objetivo principal prevenir, proteger y sancionar toda forma de violencia y maltrato contra los animales. Y habida cuenta de los muchos, demasiados casos en que personas inescrupulosas lucran con el sufrimiento de los animales, desde aquellas que organizan espectáculos circenses, hasta las que mantienen y reproducen a animales domésticos para venderlos en las calles paceñas pese a existir una prohibición explícita del municipio, la ley se muestra como una necesidad.
Ciertamente no será la amenaza de una sanción penal la que evite el maltrato de los animales, pero sin duda la norma ayudará a los humanos a revisar su actitud hacia el resto de las criaturas de la naturaleza.






