En el torneo mundial de beach voley que se disputa en Salta, el equipo boliviano femenino ha clasificado a la final luego de ganarle a la dupla brasileña. Se trata de un excelente desempeño dotado de varios sentidos.
En este mismo espacio, señalábamos que la falta de infraestructura y de incentivos para la formación de nuevos valores ponía en crisis a la mayoría de las disciplinas deportivas que, con excepción del fútbol, se mantienen a flote sólo gracias a la pasión de sus seguidores. Por tanto, se están descuidando muy buenas opciones para evitar la incursión de los niños, adolescentes y jóvenes en el mundo de las drogas y la violencia, pues el deporte canaliza positivamente el tiempo y la energía que siempre les sobra.
Y ahora, una variación del voleibol, disciplina descuidada en nuestro medio, pone en alto el nombre del país, recordándonos la importancia de mirar más allá del fútbol y de diversificar el apoyo estatal al deporte. Asimismo, Franchesca Canedo y María Luisa Ortiz están demostrando en la cancha que las carencias no sólo pueden ser superadas por medio del trabajo y el esfuerzo, sino que incluso pueden convertirse en el mejor aliado; pues, como bien señala el adagio, las crisis y dificultades nos obligan a ser mejores o a abandonar la empresa.






