Una red de falsificadores especializada en conseguir visas oficiales para poder ingresar a EEUU fue recientemente desarticulada. Un coronel de Ejército y cuatro civiles fueron arrestados por este caso, pero no se descartan otros participantes. 17 años atrás, Juan Recacoechea publicó una novela genial con una trama muy parecida. American Visa (1994) relata la historia de Mario Álvarez, profesor orureño retirado que viaja a La Paz en busca de una visa para EEUU.
Quiere ir al norte para reencontrase con su único hijo y vivir el sueño americano. Sin familiares ni bienes que lo aten a esta tierra, Álvarez no se anima a pedir legalmente el documento y busca conseguirlo por la vía rápida e ilegal. Pero antes, para poder cubrir el costo de este trámite, debe asaltar a un prominente congresista. Al final —un crimen, dos romances y mucha corrupción de por medio— el estafador resulta estafado por propios y extraños.
La ficción se nutre de la realidad, pero la realidad también se suele alimentar de la ficción, volviendo a veces difícil distinguir el límite entre ambos mundos. En efecto, de haber leído la novela de Recacoechea, no cabe duda de que los investigadores encontrarían similitudes sorprendentes entre ambos casos.






