Hoy lunes, la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) presentará el informe oficial sobre el monitoreo de los cultivos de coca, de la gestión 2010-2011, existentes en el territorio nacional. Es posible suponer que el margen de error de tales cálculos será mínimo, pues han sido calculados con la ayuda de imágenes satelitales, que actualmente permiten observar los cultivos con una precisión y nitidez sorprendentes, como si se la toma hubiese sido sacada a un metro del suelo.
Se trata de un resultado de gran relevancia, pues constituye una herramienta clave en la lucha contra el narcotráfico y la erradicación de la coca excedentaria. Sin embargo, para poder ajustar esta estrategia de lucha contra las drogas, hace falta la presentación de otra investigación, en proceso de elaboración, cuya conclusión fue anunciada para septiembre, fecha que aún no ha sido confirmada. Es decir, la estimación del consumo tradicional de coca y su empleo para otros usos legales y medicinales.
El cruce de estos datos permitirá conocer con bastante precisión qué cantidad de coca se desvía hacia el narcotráfico; y a partir de allí, se podrá determinar el número de hectáreas legales, y diseñar estrategias orientadas para hacer cumplir esta cifra.






