jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Las últimas consecuencias

¿A quién llamamos para proteger a la sociedad de quienes se supone deben protegerla?

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Verónica Córdova
/ junio 24, 2012
en Voces

Cada vez que alguien en Bolivia asume medidas de presión, lo hace hasta las “últimas consecuencias”. En una época fueron mineros que se crucificaban en mástiles y atrios. Hubo un grupo de deudores que secuestró a funcionarios y les amarraron explosivos al cuerpo. Hubo muchos que se cosieron los labios, que se emparedaron, que se “mataron” de sed y de hambre. Hace poco vimos a doctores y estudiantes de medicina atacar con jeringas supuestamente infectadas; otros bloqueando las calles, marchando por caminos, haciendo barricadas con sus propios vehículos. No somos ajenos a formas espectaculares de protesta. Pero ahora sí que hemos llegado a esas últimas consecuencias.

La visión de policías saqueando, quemando documentos, usando latas de cerveza como proyectiles y amenazando a los ciudadanos con las mismas armas con las que deberían protegerlos califica, sin duda, como el punto final de un camino desquiciado que ya llevamos recorriendo hace muchos años.
Los policías no son superhéroes, no nacieron con ninguna capacidad especial, no son excepcionalmente fuertes, ni valientes, ni responsables. Ellos simplemente cumplen una función que nosotros, todos los demás, les hemos asignado.

Si ellos pueden usar armas legalmente y usarlas incluso para matar; si ellos tienen la potestad de detener a los ciudadanos y llevarlos a recintos judiciales o carcelarios; si ellos pueden administrar nuestra seguridad y perseguir a los malhechores es solamente porque nosotros se los hemos permitido. Ellos reciben de nosotros (todos los demás) una patente de corso, una licencia especial que les permite hacer lo que a nosotros nos está vedado. Y esa licencia tiene en su base dos palabras: responsabilidad y confianza. Confianza que, al amotinarse y actuar como vándalos y delincuentes, han perdido para siempre. Responsabilidad que han demostrado no tener, no les importa, no merecen.

 ¿Cuál es el siguiente paso, entonces? ¿Qué sucede cuando los policías realizan justamente las acciones que han sido entrenados para impedir? ¿A quién llamamos para proteger a la sociedad de quienes se supone deben protegerla? ¿Quién detiene a una Policía que se comporta como pandilla, como cártel, como mafia? ¿Quién encarcela a los que usan para sus fines personales los gases lacrimógenos y balines con que se los ha dotado para defendernos?

Los bajos salarios, las malas condiciones de vida, la falta de uniformes, la inseguridad, los maltratos, las injusticias: nada de eso es justificación suficiente para perder la última hilacha de confianza que la institución inspiraba. Ahora ya no hay regreso. Hemos llegado al final del camino. Son las últimas consecuencias.

en tendencia: consecuenciasultimas

Noticias Relacionadas

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión
Gonzalo Gutiérrez Reinel

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia
Juan Pablo Muñoz Arce

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

Cinco retos de la planificación nacional

Verchenko Dmitry Yurievich
Verchenko Dmitry Yurievich

19 de abril: Memoria, verdad y responsabilidad histórica

Transición fiscal responsable en los gobiernos subnacionales
Romer Bello Bernal

Transición fiscal responsable en los gobiernos subnacionales

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto