jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Cómplices de la muerte

Este maravilloso país no merece convertirse en cementerio de la violencia que genera el narcotráfico.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Lourdes Montero
/ octubre 14, 2013
en Voces

Un 5 de septiembre de 1986, hace 27 años, murió Noel Kempff Mercado, asesinado por narcotraficantes en las Serranías de Caparuch. Recuerdo que, a mis 18 años, fui parte de una gran marcha de indignación y rabia contra sus asesinos, pero sobre todo contra una sociedad indolente que se hacía de la vista gorda frente al enriquecimiento ilícito del narcotráfico. Nadie podía explicar cómo la muerte nos había arrebatado a ese hombre amante de la naturaleza, botánico autodidacta, símbolo del orgullo cruceño. Luego supimos que, en uno de sus viajes de investigación, su avioneta aterrizó por error en la pista clandestina de una fábrica de cocaína y, sin más, fue acribillado por un grupo de sicarios.

Esta muerte marcó un punto de inflexión en la conciencia colectiva nacional y especialmente de Santa Cruz. La brutalidad de los hechos y la gran pérdida que significó la muerte de Noel Kempff nos confrontaron con la insensata tolerancia hacia los efectos multiplicadores de la economía del narcotráfico. Hasta ese momento no era mal visto que algunos vecinos, familiares y amigos gastaran su dinero en fiestas y regalos compartidos con todos. No parecía mal beneficiarse de una bonanza cuyo origen no cuestionábamos. Y de pronto, como diría Miguel Hernández, “un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida” nos mostró la realidad: todos éramos cómplices de esa muerte, todos los que sonreímos ante el enriquecimiento ilícito, el dinero fácil, la corrupción campante.

Hoy la muerte de un joven nos conmueve el alma y salimos a las calles a decir basta. Nuevamente, como hace 27 años, salimos a marchar para recuperar la conciencia. Somos cómplices de la muerte si volteamos la cara frente al enriquecimiento ilícito sea por narcotráfico, robo, contrabando o corrupción. Y decimos basta porque junto a ese joven están muchos otros que sólo han logrado ser noticia por un día.

Y decir basta fuerte y claro puede ser un gran paso contra la violencia cotidiana de sentir temor al caminar por las calles poco alumbradas o silenciosas; tener miedo a salir o regresar a nuestras casas, pasear por los parques con nuestros hijos. No podemos seguir temerosos, esperando que los sicarios de la droga y la delincuencia nos perdonen la vida. Este maravilloso país que amamos no merece convertirse en cementerio de la violencia que genera el narcotráfico. Que la marcha del pasado viernes nos despierte de la pesadilla que ha sido escuchar en la radio y en la televisión que la vida no vale nada.

Con espanto leímos que “donde cayó la víctima, hubo sangre, pero algunas personas la limpiaron y continuaron la fiesta y la borrachera”. Nuevamente fuimos cómplices de la muerte.

Así como Hanalí Huaycho nos sacudió como sociedad para enfrentar la violencia contra las mujeres, recordemos a Álvaro Escalante como el símbolo de la lucha contra la inseguridad ciudadana, contra la muerte por estar en el momento y en el lugar incorrecto, contra el control de nuestras calles y plazas por parte de la delincuencia. Creo que es el único consuelo que podemos ofrecer a esos padres que hemos visto quebrarse frente a tanto sufrimiento.  

en tendencia: Complicesmuerte

Noticias Relacionadas

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

Cinco retos de la planificación nacional

Verchenko Dmitry Yurievich
Verchenko Dmitry Yurievich

19 de abril: Memoria, verdad y responsabilidad histórica

Transición fiscal responsable en los gobiernos subnacionales
Romer Bello Bernal

Transición fiscal responsable en los gobiernos subnacionales

Sesión del Partido Comunista de China
Franz Lazarte Escobar

El desarrollo chino

Hora de bailar
Cecilia Terrazas Ruiz

Brisa ya esperó demasiado: la Ley 010 es una deuda con todas

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto