viernes 12, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Más allá de la muerte

Con García Márquez la literatura se me hizo familiar y supe que lo que yo quería contar era posible

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Homero Carvalho Oliva
/ abril 24, 2014
en Voces

La primera vez que pensé en la muerte fue cuando de niño vi, en una casona antigua, un inmenso reloj detenido. El tiempo se había interrumpido a una determinada hora y ahí estaba el aparato marcando la misma hora a cada instante y, entonces, tuve la melancólica sospecha de que algún día teníamos que detenernos para siempre. Pensé que eso era la muerte: detenerse en el tiempo. Años después, con la muerte de algunos seres queridos se me ocurrió que habían partido para habitar un mundo otro, que no es lo mismo que el otro mundo. El mundo otro tiene que ver con la otredad, con lo que somos en una dimensión paralela. En esa dimensión, habitan mis abuelos y mi padre, Antonio, quien fue el primer muerto que me dolió tanto que su recuerdo es un salmo mágico para alejar la tristeza.

Más allá de la muerte quedan los recuerdos, y los escritores escribimos para que los recuerdos perduren, para que los recuerdos de la humanidad sean registrados en el libro eterno de la vida (cada libro es un capítulo del libro infinito, que es la memoria de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que seremos; son la memoria del corazón). Más allá de la muerte hay solamente imágenes y palabras, y hay que vivir para que cuando nos recuerden evoquen las palabras apropiadas, las que nos hicieron amar y ser amados. Por eso, cuando muere un escritor, además de su nombre, son importantes recordar un verso, un libro o alguna frase memorable que haya escrito.

Me dolió la muerte de Gabriel García Márquez porque, como dicen mis hijos, era como si fuera de la familia; sus libros son y serán frecuentemente citados en mi casa. En cierta ocasión, en 1970, cuando tenía 13 años, mi padre me regaló un libro de cuentos llamado Los funerales de la Mamá grande, miré la foto del autor y los hallé parecidos físicamente; mi padre se rió de la ocurrencia y me advirtió que depositaba en mis manos la obra del que sería el más grande escritor de América Latina, destinado a ganar el Premio Nobel de Literatura. Años más tarde en 1982, cuando ya tenía 25 años y había leído todo lo que el colombiano había publicado hasta entonces, la profecía de mi padre se cumplió, y me sentí tan feliz como si me hubiera ganado la lotería. Sentí que con ese premio reconocían la literatura de una región del mundo y su mágica forma de afrontar la vida y la muerte. Su obra, junto a la del boom de la literatura latinoamericana, cambió el lenguaje español que ya estaba anquilosado. Lo renovó con las palabras de los pueblos originarios de América Latina, incorporándolas definitivamente al lenguaje literario.

Ahora, parafraseando el magistral inicio de Cien años de soledad, puedo decir que muchos años después, frente a la máquina de escribir, habría de recordar aquella tarde remota en la que mi padre me entregó ese libro de cuentos y el mundo cambió para mí: me hizo descubrir que la página en blanco era un universo por conquistar. Con García Márquez la literatura se me hizo familiar y supe que lo que yo quería contar era posible. La reivindicación y revalorización tanto de su obra como de su personalidad recién empieza.

en tendencia: allamuerte

Noticias Relacionadas

Mario Herrera Sánchez
Mario Herrera Sánchez

Bolivia necesita empleo, no más presión ideológica

Wang Liang
Wang Liang

Día Internacional de la Lengua China promueve intercambio y cooperación entre China y Bolivia

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

¿Volver ‘sexy’ a Santa Cruz?

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión
Gonzalo Gutiérrez Reinel

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia
Juan Pablo Muñoz Arce

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto