Gracias a internet, hoy la atención de salud puede llegar a lugares alejados que carecen de especialistas y/o de laboratorios médicos. Esta tecnología, que está bastante extendida en otras regiones, ha comenzado a implementarse en 57 localidades rurales del país, cuya población puede acceder a evaluaciones elaboradas por profesionales de salud desde las ciudades capitales.
Para tal efecto, se han instalado telecentros equipados con cámaras y aparatos digitales de diagnóstico. Desde estos centros, los pacientes tienen la posibilidad de conectarse virtualmente con galenos urbanos, quienes, además de observar y escuchar los síntomas de boca de los propios pobladores, pueden realizar algunos exámenes médicos, como electrocardiogramas. Según el Vicepresidente, se han invertido $us 20 millones en este proyecto, y se espera que el satélite Túpac Katari contribuya a reproducir esta experiencia en lugares aún más alejados que no tienen conexión a internet.
Se trata sin duda de un emprendimiento encomiable, que ojalá se mantenga en el tiempo y sobre todo garantice una atención de calidad a las poblaciones rurales; un lamentable déficit no solo en el campo sino también en las ciudades, que cada año se cobra la vida de miles de personas e impide que muchas más puedan gozar de una buena salud.






