Bolivia ha insistido, recientemente y a lo largo de la historia, que el único instrumento real para lograr su reintegración marítima es el diálogo. Incluso el espíritu de la demanda planteada ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) tiene que ver con esta poderosa herramienta, la única que ha sido capaz de generar integración y desarrollo en el mundo.
De hecho, el país ya se anotó una primera victoria legal en la CIJ, luego de que el tribunal internacional se declarase competente para tratar el reclamo boliviano, que también apunta al cumplimiento de las promesas incumplidas por parte de Chile. Tras este logro, el presidente Evo Morales agradeció al país por la unidad y la estabilidad política, a tiempo de asegurar que recibía con humildad el histórico dictamen. No obstante, pocos días después, el Mandatario se molestó con el Canciller chileno, a quien le sugirió ver al psiquiatra, porque llamó a los embajadores de los países que habían apoyado a Bolivia precisamente en esta búsqueda de diálogo.
Es necesario anotar que las descalificaciones no aportan a este noble fin. En ese marco, el agente boliviano ante la CIJ, Eduardo Rodríguez Veltzé, está seguro de que Bolivia y Chile deben empeñarse en un diálogo productivo. Y es que esa es la única ruta para alcanzar la tan anhelada salida al océano Pacífico.






