Recientemente asistí a la película Experta en crisis. La actriz de Hollywood Sandra Bullock interpreta a Jane Bodine, una estratega política estadounidense, contratada para trabajar en Bolivia durante la campaña presidencial de Pedro Castillo. El candidato es un hombre indiferente a la realidad del país y se encuentra 28 puntos por debajo en las encuestas. La trama cuenta la cruda realidad de una campaña electoral y las maquiavélicas estrategias desarrolladas en ella. Eduardo es otro personaje importante en la cinta, es un joven que cree fielmente en las promesas de su aspirante. Este rol es interpretado por el actor boliviano Reynaldo Pacheco, un orgullo latinoamericano.
La inspiración para la cinta fue el documental Our Brand is Crisis, enfocado en las elecciones presidenciales de Bolivia en 2002. El reportaje muestra con detalle la campaña electoral del entonces candidato y expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (conocido como Goni) y las extremas maniobras de marketing implementadas por sus consultores políticos provenientes de Estados Unidos. Ellos usaron la estrategia de la “crisis”, mostrando a Goni como el único candidato capaz de vencerla. El lema de la campaña sería “Sí se puede”. Otra táctica realizada fue lo que ellos mismos denominaron “guerra sucia”; apuntando la misión de desprestigio hacia el postulante opositor y líder en los sondeos Manfred Reyes Villa.
A pesar de las estrategias empleadas por sus asesores, parecía que para Goni el segundo lugar iba a ser inminente, sin embargo, lo inexplicable sucedió y a pocos días de las elecciones el embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha, señaló: “El electorado boliviano debe considerar las consecuencias de escoger líderes de alguna manera conectados con el narcotráfico y el terrorismo”, refiriéndose al también candidato Evo Morales (hoy presidente de Bolivia). El discurso fue tomado como una amenaza y miles de personas que iban a votar por Reyes Villa decidieron hacerlo por Morales, y así Goni se convirtió en el ganador.
Como presidente, Sánchez de Lozada propuso incrementar el impuesto al salario, lo que provocó fuertes protestas. Durante meses, sus consultores analizaron el modo de cambiar la percepción de la población hacia su administración. Sin embargo, la intención del gobierno de exportar gas por puertos chilenos a Estados Unidos y México literalmente sacudió a la nación. Gran parte de la población estaba en contra de efectuar este negocio a través de Chile por razones históricas. Las protestas se intensificaron y el Ejército intervino dejando más de 60 muertos y 400 heridos; esto obligó al Presidente a renunciar, huyendo del país con destino a Estados Unidos, donde recibió asilo político.
Según un reporte publicado por el analista e historiador Nikolas Kozloff, la empresa GCS (Greenberg Carville Shrum), a quienes los consultores de Goni representaban, habría recibido 30.000 dólares mensuales por su contrato en Bolivia. Sin embargo, la relación entre Gonzalo Sánchez de Lozada y sus asesores iba más allá de lo comercial.
En el primer gobierno de Goni (1993-1997) se realizó la privatización de varias empresas públicas bolivianas, entre ellas YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos), parte de la cual fue adquirida por Amoco Corporation. Tiempo después, Amoco se fundió con la empresa británica de petróleo BP (British Petroleum), quedando gran parte del gas boliviano en manos de esta última. Es justamente BP, una de las empresas que esperaba exportar gas boliviano a Estados Unidos y México a través de puertos chilenos. Sorprendentemente, algunos de los asesores políticos de Goni eran y son los responsables de la imagen corporativa de BP en el ámbito mundial.
Estos consultores trabajan con candidatos que, claro, pasarán leyes y moldearán el futuro de sus naciones. Uno de ellos es James Carville, quien asesoró de cerca a Tony Blair (Reino Unido) y a Daniel Scioli (entonces gobernador de Buenos Aires en Argentina). Carville es hoy asesor del presidente Barack Obama; él ganó su reputación ayudando en la victoria presidencial de Bill Clinton en 1992. Su esposa es Mary Matalin, exdirectora de campaña de George W. Bush. Ambos, Carville y Matalin, han trabajado para CNN.
En el mundo de la política y de las grandes corporaciones, nos encontramos en medio de un juego donde la manipulación de la opinión pública es remunerada en grande, donde algunos de nuestros líderes son marionetas de los poderosos y donde nuestras propias decisiones, por lo general, no son tan propias. Este es un mundo en crisis.






