El último mes del año se caracteriza no solamente por los buenos deseos y el ambiente festivo de la Navidad, sino también por un fuerte espíritu comercial que se desata a la hora de adquirir los regalos navideños; presentes que de un tiempo a esta parte se han convertido, en muchos hogares, en el verdadero protagonista de la Nochebuena.
Conocedores de este desenfrenado deseo de compra que se despierta en estas fechas, no sobran inescrupulosos que se aprovechan de la ingenuidad de los ciudadanos para vender alimentos y/o productos falsificados, que pueden ser muy peligrosos para la salud y para los bolsillos de la población, sobre todo tratándose de electrodomésticos o de otros productos de valor.
Por este motivo, según han señalado las autoridades municipales, se están realizando operativos para verificar la autenticidad de los artefactos, alimentos y bebidas que se comercializan en las tiendas y supermercados. No obstante, habida cuenta de los límites estatales para controlar la venta de productos adulterados, les toca a los ciudadanos velar por su salud y su economía, informándose sobre las instrucciones que dan los especialistas para poder identificar un alimento en buen estado o un electrodoméstico original, adquiriendo, en lo posible, productos en lugares legalmente reconocidos.






