viernes 12, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

El arte de la conversación

En la última década la sociedad, sobre todo la urbana, ha perdido el sutil arte de la conversación.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Édgar Arandia
/ diciembre 27, 2015
en Voces

No se miran, pero están juntos. No se hablan. Sus ojos enrojecidos están atrapados por la pequeña pantalla. Son las nuevas parejas que han perdido el gusto por la conversación ¿o es que conversan de otra manera? Lo cierto es que durante la última década la sociedad, sobre todo la urbana, ha perdido el sutil arte de la conversación, arrinconada ahora en los parques donde jubilados clásicos se reúnen para hablar de sus antiguas glorias y a piropear a jovencitas, convirtiéndose en viejitos verdes y odiados por las feministas, quienes no sospechan que es solo un acto lírico sin mayores consecuencias. Las cafeterías ahora están repletas de jóvenes que conversan animadamente con sus computadoras portátiles, tabletas, celulares inteligentes y otros artilugios en reemplazo de su interlocutor material.

Hace una década fui a Berlín y me encandilaban sus Gardenbier, un equivalente a la chichería cochabambina donde los bávaros engullían cerdos embadurnados en paprika, con abundante cerveza, acompañados de risotadas y bromas: un olor a vida que se impregnaba entre los árboles y las mesas de los comensales. Hace poco volví al mismo lugar, y lo que vi me estremeció: todo era silencio y habían reducido las mesas para una persona, adaptado enchufes para que las máquinas, que reemplazan a los seres humanos de carne, hueso y olor, tengan energía garantizada. La impresión de una pesada soledad me puso triste. Este fenómeno ha cundido por todo el mundo y ha producido algo grave, que el papa Francisco ya advirtió: la indiferencia global y la soledad. Indiferencia con la pareja, indiferencia a la hora del almuerzo con la familia, entre amigos, lo paradójico es que esto sucede en la esfera privada, en cambio, es muy útil y peligrosa en la esfera pública, porque vivir y conversar son actos conectados. Ya Pericles en su agenda política deseaba un “pueblo más sano y conversador”.

Muchos desmanes políticos y desatinos diplomáticos tienen su causa en la poca habilidad de establecer una conversación, hoy cada vez más necesaria porque conversar requiere de diálogo. Muchas desavenencias trágicas entre parejas son fruto del silencio. La distancia entre los cuerpos también puede aplicarse entre vecinos y puede ampliarse a la ciudad y al mundo.

Actualmente a nadie le interesa por ejemplo lo que está pasando en este momento en el continente africano, lugar de constantes catástrofes políticas, de guerras tribales que no aparecen en los medios que prefabrican realidades convenientes para alejarnos de la vida. Estamos inmersos en una sociedad panóptica, donde somos observados constantemente y tenemos la ilusión de observar también, sin mirar lo que está a nuestro alrededor o en nuestras narices. Sin embargo, también la tecnología de los medios facilita las nuevas velocidades que la sociedad actual nos impone: “sabemos” qué está pasando en el mundo al instante, lo que no ignoramos es quién nos lo dice; nos comunicamos rápidamente con personas alejadas y sabemos, más o menos, como están; podemos informarnos de todo y averiguar hasta chismes banales y perder el tiempo o hacer negocios feisbukeando, chateando o whatssapeando, nuevo lenguaje que se incorpora a la vida rutinaria.

Menos mal que para nuestro consuelo todavía sabemos conversar: lo hacemos en los mercados, en los vehículos del transporte público y en espacios con multitudes. Hace años intervine en una conversación que no olvido y siempre la cuento: el colectivo número dos circula la ciudad por barrios populares y de clase media; en la avenida Buenos Aires se montaron dos jóvenes señoras, con el típico aire de birlochas contrabandistas. Una de ellas, Martha, empezó a contar sus problemas amorosos con Julio, quien le había amenazado: —O te vas con tu madre o conmigo, ¡escoge! Todas las señoras y algún achachi metiche intervinieron, opinando sobre cómo debía comportarse: —¡Debías mandarlo al diablo! ¡Ojj Habiendo tantos hombres! Y casi al unísono le preguntamos a Martha: —Y qué le respondiste… Le dije: —Julio, ¡cómo quieres comparar una caca con una estrella! Una celebración colectiva cundió entre los pasajeros y no quise bajarme, porque la conversación se ponía sabrosa, pero lo hice con esta historia.

en tendencia: arteconversacion

Noticias Relacionadas

Mario Herrera Sánchez
Mario Herrera Sánchez

Bolivia necesita empleo, no más presión ideológica

Wang Liang
Wang Liang

Día Internacional de la Lengua China promueve intercambio y cooperación entre China y Bolivia

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

¿Volver ‘sexy’ a Santa Cruz?

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión
Gonzalo Gutiérrez Reinel

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia
Juan Pablo Muñoz Arce

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto