Pase nomás, bienvenido. Gracias por visitarnos, forastero. Camine con confianza dondequiera, mire lo que hay que ver para el recuerdo. // Le damos bienvenida con los climas generosos de sol sobre los llanos y el oxígeno azul del altiplano, con su atavío de velos delgados. // Aquí hay país, historia y paisaje, tierras de sube y baja en diez andenes: la guacamaya, algarabía verde… la majestad del cóndor en la nieve. // Que no le extrañe ver ferias y fiestas tradicionales en las calles y barrios, nos encanta mostrar públicamente el disfraz y el compás identitarios. //
El Carnaval de Oruro es del alma con el tiempo del diablo enmascarado, y el Carnaval de Oriente es del cuerpo para el placer del ángel en su espacio. // Ciudades hay hermosas, pergeñadas por quienes las hicieron a capricho. Y en las provincias se mantiene el rito del almuerzo a las 12 y té a las 5. // Vaya por Samaipata, Tiawanacu, al Titicaca, lago alto del mundo. Pacha es igual a siempre, Pachamama. Y en el salar comienza otro futuro. // Con interés lo atenderá la gente, que es dueña de recursos naturales y quiere compartir desde el respeto a su soberanía y sus combates. // Vendemos nuestro gas y los ingresos se dan a todos en porciones justas.
Somos pobres aún, extractivistas, hasta poner de pie nuevas industrias. // Verá manifestantes de repente con brújulas del sur marcando al norte, porque el imperio niega con su fuerza que la utopía se abra al horizonte. // Debe saber que hubo sufrimiento social por mucho tiempo y es testigo el silencio común, sabio y alerta, para no repetirse en el martirio. // Tres guerras nos hicieron los vecinos para quitarnos tierras y riqueza. Nos defendimos y ahora la memoria es un comando de ataque y defensa. // Hoy oponemos a la atroz violencia de tantas dictaduras que aquí han sido la tensa controversia necesaria para las democracias en activo. //
Caminan como Pedro por su casa las mayorías indias productoras, las que estaban pintadas en el mapa y ahora son parte viva de la historia. // Habla claro esa gente y siente hondo con el don de su idioma originario y controla el valor de su dinero en la falaz balanza del mercado. // Nos honra honrar a todo funcionario que es leal a sí mismo en el ejemplo del ama sua, ama q’ella, ama llulla, raíz y flor de todo juramento. // Está, viajero, en el suelo indicado, en un país que hizo del trabajo buena costumbre y único recurso para asumir la vida con agrado. // Oiga el sonido de quenas y zampoñas, tarkas, pinkillos, erq’es y charangos… los danzantes e intérpretes proclaman: la música, primer derecho humano. // Conózcanos, en fin, en el estrado del alma cultural invaluable. País que canta, baila, sueña y vive añorando su mar, que nunca es tarde. // Pase nomás, adelante, viajero. Gracias por señalarnos su destino. Siéntase bien, aquí somos amigos. Está usted en Bolivia, bienvenido.
Es periodista.






