Dibujar un país en declive que necesita un caudillo, contra toda evidencia empírica. Ésa es la mayor genialidad de Donald Trump. Crear una gigantesca mentira, azuzarla de forma histérica y galoparla desenfrenadamente ante el electorado más ignorante. Una operación de propaganda que pasará a la historia del marketing político.
Vamos a hacer América grande otra vez, dice Donald Trump. Como si EEUU estuviera en declive. Un país que con solo el 4,3% de la población mundial representa el 22% del PIB mundial. Que ha salido de la crisis financiera antes que nadie y que tiene una tasa de paro inferior al 5%. Que lidera todos los sectores imaginables de la actividad económica: desde la investigación médica a la nanotecnología, pasando por la innovación militar y espacial. EEUU lidera, además, dos revoluciones clave: la energética, donde ha logrado la autosuficiencia; y la digital, donde va por delante de todos. Las 10 empresas más grandes del mundo son estadounidenses y su moneda es la reserva que usan todos los países del mundo. Sus universidades no tienen rival. Su idioma se ha impuesto como lengua franca y domina hasta la industria del entretenimiento.
Vamos a hacer que respeten a América, dice Trump. Un país que a pesar de sus colosales errores en política exterior, léase Irak, cuenta con acuerdos de seguridad, aliados y bases militares por todo el planeta, desde Japón a Australia, pasando por Alemania o España. EEUU representa el 50% del gasto militar mundial, más que todos sus rivales juntos. Con 10 portaaviones (China tiene solo uno y en pruebas) patrulla todos los océanos y garantiza los flujos comerciales que alimentan la globalización. Sufrió un atentado colosal en 2001, pero su capacidad de protegerse de subsiguientes ataques es y sigue siendo incomparable.
Vamos a construir un muro con México, dice Trump. Pero EEUU es el país del mundo que mejor y más rápido integra a los inmigrantes y que cuenta con el mercado de trabajo más dinámico y abierto del mundo. Un país con un presidente afroamericano y una identidad tan dúctil que cualquiera puede hacerse americano en cualquier momento. La envidia de cualquiera. Trumperías, tonterías contadas por Trump. Para el diccionario del populismo.






