En el concurso Wine World Awards 2016, uno de los certámenes vinícolas de mayor prestigio en el mundo, una colección de vino tinto de Campos de Solana fue elegida la mejor de la región en la categoría de bebidas cuyo precio es menor a los $us 19,4. Esta colección, que ya ha comenzado a ser comercializada en el país con el nombre de Único, pone en evidencia que la industria vinícola boliviana puede competir e incluso superar a otras de gran tradición como la chilena o la argentina; lo que sin duda constituye una excelente noticia, que debería servir de aliciente para impulsar esta industria en el país. Y no solamente porque permite generar divisas y fuentes de empleo, sino también porque puede contribuir grandemente a la salud de la población.
En efecto, los beneficios del vino tinto son de conocimiento público. Por ejemplo, su consumo de manera regular y moderada ayuda a combatir los efectos del envejecimiento y previene los ataques al corazón. Una reciente investigación de la Escuela Médica de Harvard (EEUU) determinó que el responsable de estos beneficios es el resveratrol, un antioxidante que contrarresta “los daños que causan en el ADN las moléculas conocidas como radicales libres”, según señala un informe publicado en la revista Cell Metabolism.






