Si bien no existen datos precisos respecto al porcentaje de árboles que sobreviven en la ciudad de La Paz luego de ser plantados (entre el 10% y el 60%, según estimaciones de autoridades y expertos consultados por este diario), hay consenso en que el cuidado de las plantas es, en general, precario. Ello debido a la falta de información, pero también y sobre todo por la escasa cultura ciudadana que impera respecto a la importancia de respetar los espacios públicos y las áreas verdes.
Por ejemplo, los árboles muchas veces son podados por gente sin ningún conocimiento en esta materia. Y como resultado, se quedan totalmente “pelados”, lo que merma su capacidad para adquirir nutrientes, ya que las hojas y las ramas resultan esenciales para este proceso. Asimismo es bastante común el robo de plantines y la destrucción de plazas y jardineras, que son utilizadas como basureros y/o mingitorios, particularmente durante las manifestaciones y las entradas folklóricas.
De allí la importancia de promover campañas educativas que inculquen entre la población un mayor respeto por las plantas y los árboles, esenciales para mejorar la calidad de vida en las ciudades, pues además de generar humedad y mantener limpio el aire, contribuyen a que los atribulados habitantes de las urbes puedan encontrar sosiego en la naturaleza.






