Una de las razones que justifica la existencia de un Estado y el pago de impuestos es la necesidad de velar, como sociedad organizada, por los sectores más desfavorecidos, entre ellos, los adultos mayores. Por este motivo, la instalación de asilos estatales que atiendan a ancianos que carecen de la salud y/o de los recursos suficientes para cubrir sus necesidades es una obligación de primer orden; tan importante como instalar orfanatos, escuelas y centros públicos de salud.
De allí que la falta de recursos sencillamente no puede ser esgrimida como una excusa a la hora de garantizar la sostenibilidad de asilos de larga data; tal y como está ocurriendo con la casa de acogida Amor de Dios de Coro Coro (La Paz), cuyos directores han denunciado que la Gobernación paceña decidió dejar de apoyar financieramente a esa institución, que desde hace varios años acoge a decenas de ancianos de escasos recursos.
Ante esta desafortunada determinación, es de esperar que las autoridades departamentales se propongan cumplir con su deber de velar por los sectores más desfavorecidos, priorizando de mejor manera el dinero público a su disposición; o, en su defecto, acudiendo a otras instancias gubernamentales a fin de garantizar la sostenibilidad de labores tan importantes como las que cumplen los asilos..






