jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Otra bomba: la avalancha migratoria

Durante la temporada estival, las aguas del Mediterráneo se tornan más tranquilas, para solaz de los vacacionistas y ventaja de los miles de africanos que aspiran a instalarse en Europa. Esas corrientes humanas imparables son ya familiares en la costa; sin embargo, hace pocos días la playa española Zahara de los Atunes fue el escenario […]

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Carlos Antonio Carrasco
/ agosto 26, 2017
en Voces

Durante la temporada estival, las aguas del Mediterráneo se tornan más tranquilas, para solaz de los vacacionistas y ventaja de los miles de africanos que aspiran a instalarse en Europa. Esas corrientes humanas imparables son ya familiares en la costa; sin embargo, hace pocos días la playa española Zahara de los Atunes fue el escenario inédito de un fenómeno que preocupa grandemente a gobiernos y a la población en general.

Ocurrió que los turistas ávidos de los rayos solares y distraídos en el dolce farniente fueron súbitamente interrumpidos por una pequeña balsa cargada de una veintena de famélicos humanos que saltaron a las blancas arenas, atropellando sombrillas y toallas multicolores para perderse raudamente en los alrededores, antes que las fuerzas policiales pudiesen reaccionar. No se trataba de terroristas ni de yihadistas del Estado Islámico, eran seres desesperados que, empujados por la desocupación y el hambre imperante en el África subsahariana, arriesgaron sus vidas en días y noches de travesía incierta para arribar a un paraíso imaginario. Resulta inútil argüir que huían de regímenes opresivos o de persecuciones de carácter étnico o religioso. Son emigrantes económicos que buscan pan, techo y empleo.

Mientras el debate sobre la incontrolable inmigración enciende las posiciones en pro y en contra de la absorción de los infortunados, en los foros políticos —a veces— se amalgama la tendencia que asocia este fenómeno social con el incremento del terrorismo y la criminalidad; aparecen bandas organizadas de traficantes que acumulan cuantiosas fortunas cobrando por el alquiler de botes clandestinos, guías personales por pases fronterizos y contactos en los puntos de destino. Asoman también organizaciones no-gubernamentales que, invocando caridad humanitaria, recogen donaciones que incluso sirven para arrendar naves que literalmente pescan de las aguas decenas de migrantes en peligro de ahogarse y los conducen a las riveras soñadas. Recientemente, quienes son contrarios a recibir demandantes de asilo han obtenido financiamiento para alquilar el gran barco “C-Star” que, bajo bandera alemana, patrulla el Mediterráneo para interferir la navegación de balsas con migrantes a bordo. No ocultan su propósito y empujan a esas embarcaciones a dar marcha atrás y a retornar a sus puertos de origen.

En verdad Europa, que ha soportado ese flujo humano desde hace muchos años, no está preparada para afrontar la intensidad del desafío. La crisis actual no incluye el millón de refugiados que llegaron en 2015, tanto de Medio Oriente como del norte africano. Ello se debe al acuerdo de la Unión Europea con Turquía que, mediante una substancial suma, se constituyó en el dique que impidió la procesión hasta Europa de al menos 363.000 personas registradas. Cerradas las puertas de Grecia y España, la presión se concentró en Italia, que albergó el 85% de los 118.000 asilados provenientes de Libia (entre los que figuran somalís, etíopes, eritreos y otras nacionalidades).

Quienes desean intelectualizar el drama, dicen que a largo plazo la inmigración es un elemento estructural en la perspectiva demográfica de Europa, cuya población envejece rápidamente, frente a la población africana, que de 1.300 millones de habitantes hoy día, pasará a 2.400 millones en 2050, dato comparado a una evidente declinación de la mano de obra europea. Se afirma que una alternativa sería promover el desarrollo de África del Norte para retener a su población activa. Todas estas reflexiones me traen a la memoria la ocurrente declaración del comunista español Santiago Carrillo, quien de manera gráfica sostenía que la inmigración era inevitable porque “la miel está en el Norte y las moscas, en el Sur”; para concluir invocando la conveniencia de acarrear siquiera un poco de miel al Sud…

en tendencia: avalanchaBombamigratoria

Noticias Relacionadas

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión
Gonzalo Gutiérrez Reinel

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia
Juan Pablo Muñoz Arce

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

Cinco retos de la planificación nacional

Verchenko Dmitry Yurievich
Verchenko Dmitry Yurievich

19 de abril: Memoria, verdad y responsabilidad histórica

Transición fiscal responsable en los gobiernos subnacionales
Romer Bello Bernal

Transición fiscal responsable en los gobiernos subnacionales

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto