El miércoles se celebró el Día de la Literatura y de las Letras Paceñas, fecha establecida por la municipalidad en conmemoración al nacimiento de Franz Tamayo, connotado escritor, diplomático e intelectual paceño, considerado como uno de los principales exponentes de la literatura boliviana del siglo XX.
A tiempo de recordar este acontecimiento, el Secretario de Culturas del Gobierno Municipal anunció el lanzamiento del programa Literatura Viva, cuyo propósito es impulsar la lectura y la escritura en la sede de gobierno, a través de diferentes actividades enmarcadas en cuatro pilares: integración institucional (Jiwasa); encuentros entre diferentes actores culturales, herramientas de creación literaria y espacios de diálogo (Suma); formación, investigación y preservación de la literatura paceña (Yatiña); y aprovechamiento de las nuevas tecnologías (Alaña).
Se trata sin duda de una interesante iniciativa que ojalá logre su cometido; tanto más necesaria por cuanto en estos tiempos modernos de inmediatez y eficiencia, con un público global en extremo informado, ávido de emociones narrativas antes que de sensaciones estéticas (pues estas últimas demandan más esfuerzo), la literatura en general y la poesía en particular vienen cediendo terreno frente a manifestaciones artísticas como el cine; y ni qué decir frente a experiencias colectivas impulsadas por las redes sociales, donde el tiempo individual que exige la lectura de un texto literario es cada vez más escaso.






