En 1999, la entonces Superintendencia de Transportes y Telecomunicaciones emitió una resolución administrativa fijando la tarifa de los taxis en Bs 3 por pasajero, la cual era mucho más alta que la tarifa en micros o minibuses. Pero casi 20 años después, ya no hay chofer que acepte transportar pasajeros por ese monto. El Gobierno Municipal quiere controlar al sector.
Una periodista de este medio constató que ha desaparecido por completo la posibilidad de transportarse con Bs 3, tarifa que actualmente está vigente para los tramos largos en los taxis de ruta fija (trufi). Solo en Miraflores, por ejemplo, la tarifa por recorrer algunas cuadras de la avenida Busch oscila entre Bs 7 y Bs 10; lo mismo sucede en otros lugares de la ciudad como Sopocachi y el centro.
En cualquier caso, la clave para evitar una tarifa excesiva es negociar con el conductor antes de abordar el coche. Desafortunadamente esto, además de afectar aún más el ya desordenado tráfico urbano, le da la oportunidad al taxista de decidir si quiere o no transportar a la persona interesada. El Código de Tránsito aprobado en la década de los 70 prohibía explícitamente rehusarse a recoger un pasajero; hoy nadie parece recordar las disposiciones de esa norma.
Consultado al respecto, el Secretario Municipal de Movilidad señaló que la Alcaldía de La Paz tiene previsto implementar un modelo de control a los taxis basado en el rastreo de los coches a través del sistema de posicionamiento global (GPS, por la sigla en inglés), pero solo podrá hacerse efectivo cuando concluya el proceso de registro de los taxis de la ciudad iniciado en septiembre de 2017. Hasta el jueves pasado, se había registrado a 750 coches, restando más de 2.500.
Aun así, cabe preguntarse si el geoposicionamiento sirve para controlar cuánto está cobrando efectivamente un conductor por la carrera. Similares iniciativas municipales de registro de conductores y automóviles dedicados al transporte de pasajeros han dado apenas resultados parciales, en parte debido a que el gobierno local carece de recursos suficientes para imponer la fuerza de ley que le corresponde, y en parte porque los conductores son famosos por su desprecio de cualquier norma que les imponga límites.
A su vez, el Secretario de Finanzas de la Federación Departamental de Choferes 1º de Mayo reconoce que la definición de nuevas tarifas es un tema pendiente de resolución y que está previsto que los taxistas presenten una propuesta sobre la base del cálculo de sus costos de operación.
Es evidente que no será fácil llegar a un acuerdo y mucho menos asegurar que se cumpla; sin embargo, resulta imperioso que la municipalidad haga cumplir lo dispuesto en las leyes Marco y Municipal de transporte respecto al control de este servicio, pues no hacerlo significa dejar que unos pocos sigan abusando de la mayoría: las y los usuarios del servicio.






