Según estimaciones del Gobierno Municipal de La Paz, este año la contaminación atmosférica por causa de las quemas de San Juan se redujo en un 12% respecto a 2017. En la misma línea, las brigadas municipales sofocaron 51 fogatas, la mitad que el año pasado. Estos datos ponen en evidencia que la educación y la tecnología están generando impactos positivos en favor del medio ambiente y la salud de las personas, al permitir un control más efectivo y una mayor empatía entre la ciudadanía respecto a la importancia de cuidar la naturaleza.
No obstante, a pesar de este avance la sede de gobierno no se libró de los efectos de la polución. Esto debido en gran medida a las quemas que se registraron en los municipios aledaños como Palca, Mecapaca y El Alto, según explicó el Secretario de Gestión Ambiental de la Alcaldía. Y es que al igual que el calentamiento global, la contaminación en general y la polución en particular no conocen fronteras. De allí que su presencia sea un recordatorio de la imperiosa necesidad de promover una mayor integración entre los municipios aledaños.
En efecto, a medida que las ciudades crecen, el espacio territorial bajo su jurisdicción empieza a entremezclarse con el de otras municipalidades. Situación que, además de conflictos limítrofes, puede generar una serie de ineficiencias y dificultades a la hora de proporcionar servicios básicos, luchar contra la contaminación en general, y recaudar impuestos municipales, tal como ya ocurre en las principales urbes del país.






