Este año, las FFAA han decidido invitar a los mejores 25.000 estudiantes de último año de secundaria para que puedan acceder al servicio premilitar voluntario; y si aún quedan cupos, entonces se abrirá la posibilidad para el resto de los interesados.
Con este nuevo método de reclutamiento, los militares buscan subsanar las deficiencias registradas en gestiones anteriores, que se presentaron principalmente por la elevada demanda entre los estudiantes para poder optar por esta alternativa al servicio militar obligatorio, la cual no lograba ser cubierta en todos los recintos militares, generando molestia y protestas protagonizadas por los jóvenes rechazados y sus familiares, muchos de los cuales incluso habían dormido bajo carpas en las puertas de los cuarteles para asegurarse un cupo.
Con relación a esta elevada demanda, no cabe duda que está vinculada con el rechazo generalizado de la ciudadanía respecto al servicio militar obligatorio. Ello debido a las carencias alimentarias y sobre todo por los abusos y humillaciones que muchas veces padecen los conscriptos de parte de los oficiales y de sus propios compañeros, al extremo de haberse registrado incluso muertes dentro de los cuarteles. Asimismo, en reiteradas oportunidades se ha puesto en tela de juicio los “beneficios” de una instrucción anual que fomenta la violencia, la dominación y la cultura de la guerra, entre otros valores de corte machista. Por todo ello, cabe insistir en la necesidad de reflexionar sobre la pertinencia de mantener la obligatoriedad del servicio militar en el país, condición que ha sido suprimida en la mayoría de las naciones.






