Por primera vez el ser humano ha logrado retratar un agujero negro. Si bien existían representaciones de este fenómeno astrofísico desarrolladas a partir de métodos indirectos, nunca antes se había logrado captar su esplendor de manera directa. No obstante, gracias al trabajo de 200 científicos que recopilaron imágenes desde ocho telescopios ubicados en distintas partes del planeta, el mundo hoy cuenta con las primeras imágenes de un agujero negro. Este cuerpo celeste se encuentra en el centro de la galaxia Messier 87 (M87), a 55 millones de años luz de distancia de la Tierra.
Al respecto, huelga recordar que, junto con el origen del universo, los agujeros negros han suscitado la atención de los científicos como ningún otro fenómeno. Por ejemplo, Albert Einstein, con su teoría de la relatividad especial, fue el primero en proyectar sobre la existencia de estos cuerpos cósmicos, cuya gravedad es tan descomunal que son capaces de atraer y absorber cualquier partícula material, incluso la luz. A su vez Stephen Hawking fue el primero en entender que el campo gravitacional de estos hoyos es tan fuerte que incluso pueden deformar el propio espacio-tiempo.
Cien años después de que Einstein predijera la existencia de los agujeros negros, pese a que después dudó de su veracidad, hoy la comunidad científica ha logrado retratar un fenómeno que pone en crisis muchas de las leyes de espacio y tiempo consideradas hasta pocos años como irrebatibles y definitivas, pues en el interior de estos cuerpos todo lo conocido falla. Se trata sin duda de un hito científico digno de resaltar.






