Luego de la tardía y contradictoria decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de habilitar la sustitución de candidatos renunciantes en los binomios presidenciales, tres fuerzas políticas procedieron a completar sus binomios y podrán participar en las elecciones generales del 20 de octubre. De ese modo, siete partidos políticos y dos alianzas siguen en carrera para competir con sus candidaturas.
La resolución del TSE dejó sin efecto el carácter vinculante de las primarias incluidas como innovación en la Ley de Organizaciones Políticas, pero garantiza los derechos constitucionales a participar en elecciones y ser electos. Más allá del debate legal, este camino favoreció a Bolivia Dice No (BDN), Frente para la Victoria (FPV) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC). A quien mejor le fue con la sustitución fue a BDN, que dejó atrás al renunciante Edwin Rodríguez, hoy en campaña a favor de Carlos Mesa, y optó para la candidatura vicepresidencial por una figura de renovación: Shirley Franco. Así, el candidato Óscar Ortiz completa su fórmula con una mujer joven del partido.
En el caso del FPV, el cambio de candidato a vicepresidente fue irrelevante. En el PDC, la sustitución atizó una antigua división interna que se hizo evidente en las primarias. Luego de disputas verbales, el jueves pasado la dirigencia oficial del partido designó al médico coreano-boliviano Chi Hyun Chung como candidato presidencial, en reemplazo de Jaime Paz Zamora. En el acto, como señal de persistente desencuentro, no estuvo la candidata vicepresidencial.






