El viernes comentábamos en este mismo espacio sobre las recomendaciones enunciadas por los expertos cuando de comprar por internet se trata, especialmente en épocas con grandes descuentos como los que promueve el Black Friday. Toca ahora comentar otra iniciativa diametralmente opuesta, denominada El Día sin Compras (Buy Nothing Day), que está surgiendo en varias regiones precisamente para contrarrestar Black Friday en particular y el consumo desenfrenado del sistema capitalista en general.
Quienes defienden esta iniciativa resaltan que “lo barato innecesario sale caro”. Es decir que comprar algo que uno no necesita porque está con un gran descuento al final resulta un gasto insulso, que va en desmedro de nuestra economía. Además, y más importante aún, este consumismo desenfrenado es uno de los principales factores detrás de la crisis climática y de los conflictos sociales que hoy asolan al planeta. Pues se sostiene sobre un sistema que incrementa la oferta de productos sin responder a una demanda real. Lo cual a su vez impulsa la sobreexplotación de los recursos naturales, que más temprano que tarde terminarán agotándose.
En otras palabras, por causa del amor desenfrenado por las compras y la acumulación de riquezas, hoy estamos consumiendo los recursos naturales más allá de la capacidad del planeta para renovarlos. Con lo cual, estaríamos hipotecando la salud y el bienestar de las nuevas generaciones. Por todo ello, urge sumarse a la iniciativa de evitar compras insulsas, y no solo los viernes negros, sino como una forma de vida.






