Los debates de política tecnológica no suelen incluir a gobiernos locales (municipales, departamentales, regionales y autonomías indígenas) en Bolivia. La dinámica de toma de decisiones de política pública de este sector está centralizada en los ministerios temáticos, la ATT y las empresas de proveedoras de servicios y alguna otra organización de carácter nacional.
Los territorios locales suelen recibir instrucciones que forman parte de políticas nacionales sin mucha información adicional. Uno de los principales roles de los gobiernos locales —y casi el único— ha sido gestionar permisos para la colocación de antenas de telecomunicaciones que habilitan la conexión a Internet para las poblaciones. Cuando se produjo la cuarentena, las instituciones públicas, nacionales y locales reaccionaron lenta e insuficientemente frente a la acelerada digitalización que impuso la pandemia en ámbitos críticos de la vida como son el trabajo, la educación, la gestión comercial y financiera, entre otros.
Sin embargo, hay algunos ejemplos del ámbito local dignos de mención. En el municipio de Villamontes se capacitó en uso de plataformas a profesores, se hizo préstamos de computadoras a estudiantes de bajos recursos y se estableció un centro de fotocopiado gratuito, mientras que en otros municipios como Copacabana se utilizó radio y televisión para clases a distancia para poblaciones sin conexión a Internet. Incluso se decidió dotar de chips con crédito para uso educativo en Yacuiba. La licitación no se concluyó porque el año escolar fue suspendido.
Es paradójico que esta baja capacidad de reacción haya sucedido justo ahora cuando hemos experimentado el salto más importante en tendido de fibra óptica, de 5.000 kilómetros en 2010 a 26.587,10 kilómetros en 2019. También provee evidencia para entender que se debe desarrollar una política pública más flexible y descentralizada.
Se abre un reto para las entidades nacionales acostumbradas a decidir roles para los gobiernos locales sin demasiada consulta. Son los gobiernos locales los que pueden desarrollar mejores soluciones de alfabetización digital, apoyo de comercialización virtual, teleeducación, desarrollo de redes comunitarias, entre otras funciones. Nuevos esquemas de gobernanza y toma de decisiones sensibles a la diversidad local serán necesarios.
Por otro lado, los funcionarios de entidades públicas locales tendrán que incorporar algunos conocimientos nuevos relacionados a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y contratar nuevos perfiles profesionales.
Sin duda es un nuevo horizonte en la política pública tecnológica que puede llevar a una mayor y mejor conexión de Internet para toda la población.
Eliana Quiroz es ciberactivista y burócrata. blog: www.internetalaboliviana. word-press.com






