viernes 12, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Ausencias en el informe del GIEI

El Informe sobre los hechos de violencia y vulneración de los derechos humanos ocurridos entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2019, elaborado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y que fue presentado en pasados días al presidente Luis Arce, es digno de destacarse. Tiene 471 páginas y es […]

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Esteban Ticona Alejo
DE FRENTE EN EL PACHAKUTI
La Paz / septiembre 5, 2021
en Voces

El Informe sobre los hechos de violencia y vulneración de los derechos humanos ocurridos entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2019, elaborado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y que fue presentado en pasados días al presidente Luis Arce, es digno de destacarse. Tiene 471 páginas y es accesible a los interesados, otro aspecto para resaltar.

Sin embargo, hay actuaciones, como de la prensa, que no están en el informe. ¿Cuál fue el papel de la prensa? No de los periodistas. El papel de los medios de comunicación en sus diferentes expresiones, de los empresarios de la comunicación. ¿Cuánto y cómo alentaron el conflicto? o ¿cuánto y cómo buscaron la pacificación? ¿Cuáles son esos medios de comunicación? ¿Cómo interpretar a la prensa televisiva que cada noche transmitía los cabildos desde Santa Cruz y La Paz, con amenazas y acciones concretas para derrocar a un gobierno constituido mediante votos? ¿La prensa actuó de manera independiente? En fin, son preguntas que me hubiese gustado se contemplen en el informe.

El GIEI, en sus recomendaciones, no observa el papel de la prensa en las sociedades contemporáneas; no analiza el rol de los medios de comunicación en época de conflictos sociales, no solo como informadores, sino también como actores políticos.

Llama la atención la siguiente frase: “El ataque contra la casa de Casimira Lema tiene señales de haber sido dirigido contra ella por sus labores profesionales, lo que ofende no solamente a su persona, sino que constituye una violación del derecho a la libertad de expresión. Tiene además un efecto amedrentador para otros periodistas, que busca silenciar voces disidentes” (página 109). ¿Por qué la bronca de la sociedad crítica contra la señora Lema y afines? Hay que recordar a los del GIEI que hace años la señora Lema fue parte de varias redes de televisión y desde esos espacios siempre fue muy contraria a los intereses de los sectores indígenas y populares del país. Fiel a esa línea conservadora, la señora, ya con otros periodistas del canal universitario de La Paz, alentaron y transmitieron en directo todas “las acciones heroicas de los pititas”, que fueron violencia y más violencia…

Hay otro tema, ¿cuál fue el papel de las universidades? Empezando del exrector de la UMSA Waldo Albarracín, la Universidad Católica, donde se cristalizó el golpe, y otras universidades privadas, que bajo amenazas sacaron a jóvenes a marchar en las noches a las calles de la ciudad.

Las iglesias católica y evangélica, en sus vertientes conservadoras, tuvieron su rol preciso. ¿Acaso no se entró al Palacio Quemado con la biblia en la mano? En el informe no se recomienda a las iglesias occidentales que se abstengan de hacer política.

Lamentablemente, el GIEI se quedó solo en los análisis jurídicos y humanitarios, pero no en lo societal. ¿Cómo vivir en una sociedad aún colonizada y racializada? Cuando las élites de otrora, hoy quieren retomar sus espacios de poder e intentan iniciar los procesos de re-colonización del país, como volver a la República, etc. El racismo es parte circunstancial de sus vidas y parte de su discurso social y político. ¿Será que los/as colonizadores de buena voluntad dejarán de ser racistas? Sabemos también que influyen a otros sectores sociales, incluidos grupos indígenas y sectores populares. Entonces, recomendar que haya una cumbre contra el racismo es una idea a saco roto, ¿para qué si tenemos una ley contra el racismo y toda forma de discriminación? Pero, ¿cuántos racistas están en la cárcel? Gente del Comité Cívico pro Santa Cruz, los Conade, los “pitita”, plataformas… deberían estar juzgados por practicar racismo abierto y solapado, o ¿no es así?

El uso del concepto de “otredad” a la que alude el documento, es una mirada absolutamente evolucionista de la sociedad, tan paternalista y occidental. No cabe para la sociedad boliviana. Más que afirmar la otredad precisamos escudriñar las desigualdades, el racismo estructural, las relaciones de dominación del capitalismo salvaje, etc. Gran parte del documento hace énfasis en que no debería haber discriminación jurídica de ningún tipo, pero el concepto de otredad precisamente permite esa diferenciación social. El Estado plurinacional apuesta por la diversidad, que no es la otredad.

Para finalizar, la pregunta para el GIEI, ¿cuántas horas de testimonio grabaron? Entiendo que por razones de seguridad no se dicen los nombres de los/as entrevistadas en el informe. El presidente Luis Arce anunció la fundación de las Casas de la Memoria, sería plausible que la primera donación de la memoria lo haga el GIEI.

Giei jupanakaxa wali qillqantawayapxatayna, uka jan walt’awi sarnaqawinakasata. Walikirakiw ma tuqitxa, maysatx janikirakiw waljamakiti, ¿ janicha ukhamaxa?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

Noticias Relacionadas

Mario Herrera Sánchez
Mario Herrera Sánchez

Bolivia necesita empleo, no más presión ideológica

Wang Liang
Wang Liang

Día Internacional de la Lengua China promueve intercambio y cooperación entre China y Bolivia

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

¿Volver ‘sexy’ a Santa Cruz?

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión
Gonzalo Gutiérrez Reinel

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia
Juan Pablo Muñoz Arce

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto