Bolívar: Si la “Academia” pecó con el vasco Natxo González de defensiva, con el brasileño Antonio Carlos Zago peca de ofensiva. La hinchada celeste tiene razones para la ilusión con el tridente “Patito”-“Chico”-Sávio pero el armazón defensivo hace aguas ante el más mínimo esfuerzo del rival. Pasó en Barinas con los venezolanos, volvió a pasar este domingo ante la “U” de Vinto. ¿Por qué no tiene equilibrio? La primera causa es la insistencia con la línea de tres centrales. Este “dibujo” es el dolor de cabeza del fútbol boliviano. Hasta ahora y es normal, el brasileño no sabe quienes son los titulares para esa posición clave. Cuanto antes Zago encuentra a su tridente defensivo y sus carrileros, antes se acabarán las facilidades. La segunda causa es el “cinco”, muy solo siempre en la marca, ora Justiniano, ora Pablo Lima. ¿Por qué no prueba al catalán Granell en su posición natural?
The Strongest: el juego que propone Cristian Díaz ha experimentado una transformación vertiginosa. Si el año pasado con un plantel que no fue diseñado por el argentino, Díaz no tuvo otra que acomodarse y hacer planteamientos defensivos/rácanos, con el equipo armado de nuevo, la apuesta es por el equilibrio y por el fútbol vistoso. La hinchada gualdinegra se ilusiona de nuevo después de hartas decepciones. La culpa la tiene una pareja: Amaral y el “wing” Esparza. Todavía no sabemos si el nueve es Triverio o Prost. El uruguayo -como el brasileño “Chico” Da Costa en la acera de enfrente- ha llegado para devolver la esperanza. ¿Aguantará el charrúa el trajín de dos torneos? La primera prueba de fuego llegará en dos semanas con el debut en la Copa Libertadores. Y después, con el clásico paceño más apasionante de la última era.
Always Ready: la “banda roja” es un equipo en construcción. El “Año uno” después de la era Ovejero no va a ser fácil. Sebastián Abreu tiene el desafío de encontrar una manera de jugar. “El Loco” no ha movido aún el “dibujo” que dejó el paraguayo Pablo Godoy. Las preguntas que surgen tras las dudas del sábado son varias: ¿el doble “cinco” debe ser Blanco-un resistido Chumacero, Adrián-“Chumita” o Adrián-Cristaldo? ¿pueden jugar juntos el armador Cristaldo con el enganche Arce? ¿dará dolores de cabeza el puesto de juvenil tras la partida de Uzeda? ¿acusará la falta de gol cuando Riquelme no esté? De momento, el presidente Andrés Costa tiene paciencia. De momento.
(*) Ricardo Bajo es periodista







