Los presidentes de 11 países latinoamericanos, entre ellos Luis Arce, se reunirán en Cancún, México, los próximos 6 y 7 de mayo para instrumentar la denominada Alianza de Países de América Latina y el Caribe contra la Inflación, que busca frenar el alza de precios mediante la eliminación de aranceles, regulaciones fitosanitarias y otras normas, para intercambiar a bajo costo alimentos de la canasta básica, maquinaria, granos y energéticos.
La iniciativa partió del mexicano Andrés Manuel López Obrador que, en marzo, conversó virtualmente con sus homólogos Alberto Fernández, de Argentina; Luis Inácio Lula da Silva, de Brasil; Miguel Díaz Canel, de Cuba; Gabriel Boric, de Chile; Xiomara Castro, de Honduras, Luis Arce, de Bolivia, y Juan Antonio Briceño, de Belice, además de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez y Germán Umaña, ministro de Comercio de Colombia, quienes no solo aceptaron la idea, sino que pidieron ampliarla a fin de que sirva para un nuevo intento de integración comercial, económica y política que enfrente la adversa situación internacional.
Se habló de los factores externos que provocaron el alza de precios, como la guerra en Ucrania, la pandemia de COVID-19 y las sequías, pero también de los bloqueos económicos de Estados Unidos contra Cuba y Venezuela; de la necesidad de contar con un sistema financiero internacional más justo y democrático que permita la recuperación económica; de las abultadas deudas externas y de tener una moneda común latinoamericana.
En lo inmediato, acordaron hacer una lista de los productos que exporta e importa cada país, para —solidariamente y con precios bajos— que uno proporcione a otro lo que necesite, con todas las facilidades logísticas, comerciales y financieras. Por ejemplo, si México necesita maíz para sus tortillas (ahora que está en pleito con Estados Unidos, su mayor proveedor, que quiere venderle a la fuerza maíz transgénico elaborado con glifosato), otro país se lo proporcione. Si Argentina no tiene tanto grano por la sequía, pero sí carne de res, otro se lo compre; si Cuba necesita de tres elementos ( fósforo, nitrógeno y potasio) para elaborar fertilizantes, que por el bloqueo no tiene, otra nación se los dé; si Bolivia, además de energéticos y minerales tiene la quinua de mejor calidad y con mayores nutrientes que otras, aproveche ahora, pues hasta el momento Perú y Ecuador no han sido convocados.
Los mandatarios y ministros participantes, y una delegación de San Vicente y las Granadinas, en su calidad de Presidente Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), pactaron crear un Grupo de Trabajo Técnico, integrado por representantes de cada país, para viabilizar a la brevedad el plan antiinflacionario.
Como primera tarea, el grupo deberá buscar la forma de reducir al máximo, o en definitiva eliminar temporalmente, los trámites comerciales para la libre importación de productos básicos, fertilizantes químicos y orgánicos, maquinaria y tecnología agropecuaria. También diseñar estrategias para facilitar el acceso a créditos internacionales que fomenten proyectos multilaterales, agrícolas, agroindustriales y de infraestructura para el transporte de mercancías, por mar, aire y tierra.
Coordinar esfuerzos con productores, compradores, transportistas y operadores logísticos del sector privado y otros actores económicos, para que este plan antiinflacionario latinoamericano empiece a dar frutos pronto, sin afectar los convenios bilaterales o sectoriales que cada país tiene con otro.
Un segundo acuerdo fue que en la reunión de mayo, que será de forma presencial, también participen empresarios, productores agrícolas, organizaciones campesinas y funcionarios de alto nivel de cada país, para entablar comunicación directa y llevar a cabo las primeras operaciones comerciales sin intermediarios.
Javier Bustillos Zamorano es periodista.







