El viernes, la Cámara de Senadores sancionó el proyecto de Ley 219/2022-2023 “Compra de oro destinado al fortalecimiento de las reservas internacionales”, que fue foco de atención para la población, donde existen criterios que están a favor de esta norma indicando que es necesaria para la economía y otros que discrepan estableciendo el criterio de que es una medida de desesperación por salvar la economía.
Las personas que tienen el criterio de que la norma es una medida de desesperación se basan en el artículo 9 (Operaciones con reservas de oro), afirmando que es una medida de exasperación por parte del Gobierno, solo para conseguir las divisas necesarias con la venta rápida del oro de las reservas restantes para frenar la ola de especulación de dólares que se fue dando en el país de manera creciente.
De acuerdo con lo señalado, cabe aclarar que la citada ley no establece la venta de todas las reservas de oro, porque no es el propósito, sino también que es un apoyo para el sector exportador, debido a que el oro que se logrará comprar será con un precio y peso justos para los productores del metal, además de que se estimulará la misma producción nacional y puede llegar a generar empleos, para después mejorar las condiciones del oro que exige el mercado internacional, como la calidad, y a la vez incrementar las Reservas Internacionales Netas (RIN).
En realidad, la citada ley, en su artículo 1 (Objeto) señala que el objetivo de la norma es que el Banco Central de Bolivia (BCB) tenga la autorización para comprar oro en el mercado interno, participar en el comercio del metal sin necesidad de aprobación de la Asamblea Legislativa, como ocurría antes, es decir, le da más libertad en la administración y gestión de las reservas de oro; los motivos surgen de acuerdo con el contexto externo de pandemia o la guerra entre Rusia y Ucrania, que origina presiones inflacionarias para las economías del mundo. Bolivia no está exenta de estos problemas, pese a ello las políticas económicas a través del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) disminuyen el efecto en lo mínimo posible para la población, pese a la alta especulación de dólares que demanda ciudadanía en la coyuntura actual, que es muy sensible ante este tipo de acontecimientos.
Lea también: Los empresarios valoran la aprobación de la ley de compra y venta de oro
Lo cierto es que en el MESCP, las divisas en las reservas juegan un papel muy importante para dinamizar la economía, para generar mayor inversión, mayor empleo, tipo de cambio fijo, una inflación baja y además contribuyen al crecimiento del PIB; asimismo, se plantea la industrialización con sustitución de importaciones para 2025, y para tal efecto se necesita fortalecer las reservas internacionales para tener una mayor disponibilidad de divisas en la economía.
Otro de los beneficios de la aprobación de la ley, al fortalecer las reservas, es que se incrementa el valor de los bonos soberanos, esto implica que la percepción de los mercados internacionales está creciendo; por otra parte, también se puede ver que el riesgo país ha disminuido 600 puntos luego de la aprobación de este proyecto de ley, de acuerdo con datos de Bloomberg.
Por último, se debe recordar una vez más que esta ley va a permitir al Banco Central de Bolivia administrar las reservas para actuar de una mejor manera ante shocks que se puedan presentar, no solo para la venta sino también para la compra de oro, y esto va a permitir la mejora de las condiciones de venta para los productores y exportadores del metal, además de incrementar las reservas internacionales netas en forma de divisas necesarias para el modelo. Por tanto, la aprobación de la Ley 219/2022-2023 es una necesidad y no una medida desesperada para la situación actual.
(*) Elvis Vargas es estudiante de Economía







