Praga es históricamente considerada un tesoro de la arquitectura gótica, sin dejar de lado las importantes obras de arte que albergan sus museos. Su arquitectura, que combina estilos gótico y barroco, incluye edificaciones que permanecieron abandonadas hasta tiempos recientes. Situada a orillas del río Moldava, Praga ha sido reconocida como una de las ciudades más bellas de Europa.
Denominada también ciudad dorada, es la ciudad medieval que presenta una muestra casi enciclopédica de obras de arquitectura. Una imagen arquitectónica que se ha convertido en una de las más bellas de Europa, esencialmente por sus obras de estilo gótico,
Algunos escritos afirman que la riqueza de ciertas obras de arquitectura en Praga, reflejan la gran sensibilidad con que fueron concebidas. Sin embargo, el paso del tiempo y los cambios políticos provocaron el deterioro de muchas de estas construcciones debido a su abandono. A pesar de ello, hoy la mayoría de estas edificaciones fueron restauradas.
Lo singular de la historia de Praga es el papel fundamental de su río, que contribuyó a su desarrollo y subsistencia. Además, el escritor Václav Havel, quien en 1989 se convirtió en presidente de la República Checa, fue clave en la conquista de la libertad de la ciudad.
Al valor arquitectónico de sus edificaciones y su arte gótico, se añade el hecho de que el renacimiento intelectual, durante el reinado de Rodolfo II (finales del siglo XVI y principios del XVII), heredó importantes obras que hoy se constituyen en una parte fundamental de la riqueza cultural de Praga. Ese emperador era un ávido coleccionista de arte, objetos antiguos y curiosidades. Su colección incluía obras de arte de toda Europa, instrumentos científicos y objetos relacionados con la alquimia.
En esa época, Praga se convirtió en un imán para artistas e intelectuales de toda Europa, en gran parte debido a las obras adquiridas por Rodolfo II. Él encargó grandes pinturas de artistas italianos, que fueron transportadas a través de los Alpes. Entre estas obras destaca un retrato suyo, una singular pintura del siglo XVI creada por el artista surrealista Giuseppe Arcimboldo, quien representó el rostro del emperador a través de una composición de frutas y verduras.
La historia relata que, para Rodolfo II, el arte era su mayor pasión, aunque también se interesaba por otras prácticas, como diversas formas de magia. Esto último le dio a Praga un sentido esotérico. Un ejemplo de ello es el Callejón Dorado, una callejuela que transmite un ambiente mágico con sus casas de colores, su historia y su ubicación dentro del Castillo de Praga.
Por todo esto, Rodolfo II —un personaje complejo, cuya figura sigue despertando interés en la actualidad— es recordado por haber legado a Praga una era de gran atractivo en toda Europa, la cual perdura hasta nuestros días y ha contribuido a dotar a la ciudad de un singular valor político y cultural.
Praga es considerada hoy una ciudad mágica, que cuenta con un centro urbano impregnado de historias de valor singular del pasado. Lo singular de todo ello es que allí se haya estrenado la ópera Don Giovanni, del compositor Wolfgang Amadeus Mozart.
Para terminar, Praga es una ciudad que destaca por sus valiosos atributos urbanos y su oferta de importantes exposiciones de arte, lo que le ha otorgado un gran prestigio y la ha posicionado como una de las ciudades más visitadas, especialmente por su rica historia relacionada con el arte y la magia. Asimismo, porque actualmente, es reconocida como el centro del desarrollo del urbanismo.
Patricia Vargas es arquitecta.







