Los pagos con QR cada vez se hace más fuerte en los comercios y, en esta temporada de fin de año, incrementan notoriamente. Las comerciantes, más conocidas como “caseras”, de la Feria Navideña en La Paz no son la excepción.
Varias de ellas aún no cuentan o no manejan la tecnología que les permita acceder a ese tipo de transacciones; sin embargo, el apoyo de sus compañeras les permite, de forma indirecta, acceder a ese tipo de pagos.
“No tengo QR, pero mi vecina (la “caserita” de al lado) me presta, lleva no más (los productos)”, dijo Ivette, de unos 62 años, ante la consulta de un cliente.
Con los hombros encogidos y con un poco de vergüenza, Ivette justificó el “préstamo” con la falta de un celular adecuado que la permita emplear ese tipo de transacciones.
Pagos QR
“Mi celular es pues antigüito. Pero, al año, yo creo que ya voy a manejar. Mis hijos me van a enseñar. Depende también de cómo me vaya en la feria”, bromeó.
Otro caso es el de Lourdes, comerciante de unos 50 años, que se dedica a la venta de pesebres y otro tipo de materiales que lo acompañan.
“Si no tiene en efectivo, me voy a prestar QR. Aquí, nos préstamos. Todos saben quién manejan y quiénes no, pero más bien nos ayudamos. Todos quieren pagar así ahora pues, hay que acomodarse nomás; si no nos ayudamos entre nosotros, quién nos van a ayudar. Mucha gente se va cuando no se puede pagar con QR”, dijo Lourdes a otra usuaria.
El uso de la banca móvil, las transacciones digitales y los pagos electrónicos ha cobrado fuerza en la economía nacional y más aún en sectores “jóvenes” de la sociedad.
De hecho, el Banco Central de Bolivia (BCB) destacó un crecimiento del 4.733% en las transacciones con QR entre 2021, cuando se reportaron unos 6 millones de pagos, frente a 290 millones a octubre de 2024.







