Por segundo día, los transportistas del municipio de Quillacollo, en Cochabamba, cortaron la carretera que une el oriente y el occidente del país, en demanda de un incremento de Bs 0,30 (30 centavos de boliviano) en la tarifa del transporte.
La medida de presión inició el miércoles y los movilizados advirtieron que será de manera indefinida, hasta que se atiendan sus demandas: una nueva tarifa de Bs 1,50. Sin embargo, las juntas vecinales mostraron su rechazo a la propuesta y aseguraron que no aceptarán el incremento.
Puede leer: Industriales exigen políticas para ‘facilitar’ el ingreso de nuevas aerolíneas
Quillacollo
En el segundo día de bloqueo, la medida se radicalizó y más motorizados cortan el paso, principalmente en la avenida Blanco Galindo. El miércoles se observaron 40 puntos de bloqueo y se espera que este jueves se supere esa cantidad.
Debido a su posición geográfica, el corte de vías afecta la normal transitabilidad entre los departamentos del oriente con los del occidente. Por ello, las terminales de buses en las ciudades capitales, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, tuvieron que suspender parcialmente las salidas.
Este jueves la Terminal de Buses de La Paz reanudó las salidas a Cochabamba y Santa Cruz, a través de rutas alternas, que generan molestias en la población, debido a que son más horas de viaje.
Además, se observan varios camiones de alto tonelaje que se encuentran atrapados en el bloqueo, incapaces de llegar a sus destinos.
Los transportistas, por su parte, afirmaron que su objetivo no es perjudicar a la población, sino exigir un incremento que consideran que les corresponde, debido a que en las principales ciudades se dispuso una nueva tarifa de los pasajes, por lo que argumentan que la misma medida se debe aplicar en Quillacollo.
La medida de presión podría suspenderse este jueves, debido a que el Concejo Municipal de Quillacollo sesionará, aunque no se definió si se atenderá la demanda de los transportistas para una nueva tarifa.
Roberto Castro, presidente del Concejo, informó que los transportistas presentaron anteriormente un estudio de costos, pero que no contaba con las firmas ni apoyo de las organizaciones sociales.







