El vicepresidente de la Cámara Gastronómica de Cochabamba (Aserac), Luis Ovando, informó que cerca del 35% de los restaurantes legalmente constituidos en la región cerraron debido a la crisis económica. Factores como la inflación y la falta de dólares han complicado la sostenibilidad del sector.
“Mantener un estándar y un precio estable para atender a nuestros clientes es insostenible. Nos vemos obligados a ajustar costos porque, de lo contrario, las operaciones no son viables. Los alquileres nos siguen cobrando en dólares y eso nos afecta directamente”, explicó Ovando.
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Restaurantes
Desde 2023, Bolivia atraviesa una reducción considerable de los dólares que circulan en el mercado. Pese a que el tipo de cambio oficial se mantiene en Bs 6,96, surgió un mercado paralelo en el que el dólar se llegó a cotizar hasta en Bs 15, durante 2024.
Según el representante del sector gastronómico, la escasez de divisas impacta en la importación de insumos, ya que el país no produce en cantidad suficiente muchos de los productos que los restaurantes requieren.
En 2024, la inflación acumulada llegó a 9,97%, de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, en algunos rubros, como el de los alimentos, bebidas no alcohólicas y servicios, el incremento fue de más del 12%.
Ante este panorama, los negocios han reducido hasta el 50% de su personal, afectando meseros, cocineros y otros trabajadores del rubro, según el vicepresidente de Aserac.
“Esto repercute en todo el círculo económico”, advirtió Ovando, quien pidió mayor apoyo del Gobierno para el sector gastronómico y los productores locales.
Desde el Órgano Ejecutivo afirman que la crisis que se vivió en 2024 se debe a factores externos, como la crisis climática y los bloqueos, pero consideran que, en caso de presentarse un escenario favorable, la situación económica será mejor durante este año.







