Pese a la polémica de elegir un actor español, Óscar Jaenada, para que encarne a Cantinflas en una cinta biográfica, el jueves 8 se dio por terminado el rodaje de la misma en una fiesta en el hotel Presidente, en el barrio Polanco, en Ciudad de México. El mensaje que transmitió el equipo fue muy claro: felicidad y confianza absoluta en el proyecto.
Para el español nada fue un camino de rosas. A su llegada a México encontró un escepticismo brutal por parte de la prensa, la calle y el elenco. “Es un reto que me puede llevar muy arriba o muy abajo si esto sale mal: pocas veces he visto que una película llene tantas páginas sin haberse rodado un solo plano.
Pero un actor tiene que asumir estos retos y lanzarse”, comentaba al comienzo del rodaje, sin embargo, todo cambió cuando convenció al hijo del actor mexicano.






