Los cubanos podrán acceder a créditos bancarios para comprar equipos para cocinar, en las dos monedas que circulan en Cuba, y sustituir los instrumentos antiguos, según una de las reformas del presidente Raúl Castro.
“De esta manera, se podrán comprar en las tiendas comercializadoras en CUC (peso convertible, igual al dólar) ollas de presión eléctricas, arroceras y de presión convencional; así como las cocinas eléctricas de inducción y su menaje”, señaló el periódico oficial de Cuba Granma.
Pero también, “las tiendas de la red de comercio minorista que ofertan productos en CUP (pesos cubanos, 24 por cada CUC), comenzarán en 2014 a vender cocinas de inducción de una hornilla con su menaje incluido, que estará compuesto por un juego de cuatro piezas, en el cual se incluyen una cacerola con tapa, un sartén, un jarro y una cafetera”.
Tras una crisis de generación eléctrica, en 2004, el entonces presidente Fidel Castro emprendió el programa Revolución energética, que cambió la iluminación por focos ahorradores y otorgó, a precios subsidiados, pequeñas cocinas y ollas eléctricas. Pero 10 años después, muchos de esos equipos no cuentan con piezas de repuesto o vencieron su vida útil, lo que provocó un fuerte problema que fue tratado en su parlamento.






