El fiscal del caso terrorismo Marcelo Soza informó que por sugerencia de la Unidad de Bomberos se destruyeron los explosivos incautados en los operativos posteriores a la intervención del hotel Las Américas, donde fue abatido, el 16 de abril del 2009, Eduardo Rózsa.
«Lo que sí se tuvo que destruir fueron los elementos explosivos», que por su peligrosidad no podían estar resguardados en la Fiscalía. Además, «el Departamento de Bomberos nos ha cursado una nota, en sentido de que era imposible mantener ese material explosivo, por lo que solicitaron ellos la destrucción, y así se hizo», explicó.
Los abogados de los acusados denunciaron irregularidades en la colección, registro, codificación y foliación de pruebas, pericias y la cadena de custodia de pruebas.
El juez de la causa, Rolando Sarmiento declaró el viernes un receso de cinco días, precisamente, para que la Fiscalía corrija y reponga las acusaciones que no registran la aclaración circunstancial de los delitos atribuidos a los acusados o no registren elementos de convicción que respalden las acusaciones.
«El juez ha suspendido la audiencia conclusiva teniendo en cuenta que falta codificar algunas pruebas e individualizar a los acusados», explicó Soza y anunció que en esta semana presentará la acusación que permitirá la reinstalación de la audiencia conclusiva que dará paso al juicio oral.






