Perú no pondrá objeciones en caso de que Bolivia y Chile lleguen a un acuerdo sobre el diferendo marítimo. Ése fue el mensaje que transmitió el electo mandatario peruano Ollanta Humala al presidente chileno, Sebastián Piñera, durante una reunión en Santiago.
«Cooperaremos en esta posición boliviana, no seremos un obstáculo, porque entendemos que están pidiendo la salida por Arica (Chile) y no vamos a ser un obstáculo», dijo el líder político en una entrevista con la cadena estadounidense CNN.
Humala ya había dicho algo parecido antes. Esta vez lo hizo delante de Piñera, quien se niega a ceder un territorio soberano a Bolivia.
Según el diario La Tercera, ambas personalidades políticas, que se reunieron el 15 de junio en el Palacio de la Moneda, abordaron de manera extensa el diferendo marítimo entre Chile y Bolivia. «En su conversación con Piñera el miércoles, Humala indicó que él no pondrá objeciones en caso de que Santiago y La Paz alcancen un acuerdo para una salida al mar», publica el diario chileno, que rescata fuentes de la Cancillería de Chile.
La autoridad electa ratificó su posición en referencia a un tratado firmado entre Chile y Perú en 1929, que señala que Chile necesita del «acuerdo previo» de Perú para ceder a un tercer país territorios que pertenecieron a Lima antes de la Guerra del Pacífico.
En respuesta, Piñera le explicó a Humala que su postura era retomar el diálogo con la administración de Evo Morales. Le comentó, además, que el Gobierno de Bolivia congeló las relaciones después de que Morales anunciara —el 23 de marzo, Día del Mar— que demandaría a Chile ante tribunales internacionales para el acceso soberano al mar.
Al final de la cita, Piñera insistió en que tiene disposición para avanzar en acuerdos con el gobierno de Morales, pero ratificó que no negociará soberanía. Bolivia pidió a Chile, en la Organización de Estados Americanos (OEA), retomar la negociación sobre el tema.






