«Hay que reconocer el trabajo coordinado de nuestras instituciones, (…) pero de manera muy significativa felicitar el trabajo de la comunidad, de las autoridades originarias, quienes en realidad han hecho (posible) la captura de estas seis personas, han encontrado la droga y han convocado inmediatamente a las autoridades del Estado. Esta es una prueba clara del compromiso de las instituciones y del pueblo boliviano de la lucha frontal en contra del tráfico de drogas», dijo el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti.
La autoridad fue convocada junto al comandante general de la Policía, general Jorge Santiesteban, a dependencias de la FELCN porque el caso presenta ribetes inusuales.
Frontera. El coronel Gonzalo Quezada, director nacional de la FELCN, detalló que el hecho se registró en Antaquilla, una localidad de la provincia Franz Tamayo, en la frontera con Perú. Entre los súbditos peruanos hay tres hermanos: Úlser, Róger y Wiben Pillpa Paytan, además de Santos Benito Rodrigo Quispe y Adán Villca Paco. El boliviano fue identificado como Juan Mamani Catavi.
Quezada explicó que tres de ellos eran narcos y pretendían introducir a Bolivia los 43 kilos de droga en dos vehículos, cuando fueron interceptados por tres súbditos peruanos, quienes vestían uniformes similares a los que utiliza la FELCN. Los falsos agentes antinarcóticos intentaron realizar una intervención a los que llevaban la droga.
Reacción. La población de Antaquilla estaba molesta por los constantes atracos que se registran en la zona y al ver la droga reaccionaron rápidamente. «Los ciudadanos peruanos trataron de llevar los tres vehículos (dos minibuses de los narcos y una camioneta de los falsos policías) hacia la frontera de Perú, para ingresar a ese país. Ante este hecho, los pobladores reaccionaron y en respeto a nuestra soberanía exigieron que las autoridades bolivianas se encarguen del procedimiento de secuestro de la droga, tomando en cuenta que no había signos de que las (falsas) autoridades tenían toda la legalidad», dijo Quezada.
«La información que recibimos es que la droga tiene origen en Perú y que estaba siendo internada a nuestro territorio, y que tanto ‘volteadores’ —personas que quitan droga para venderla— como ‘volteados’ han sido capturados», especificó Llorenti.
Los vehículos en los que transportaban la droga y el que usaban los falsos agentes antidrogas están retenidos en el puesto militar de Antaquilla. Uno de los carros circulaba con matrícula peruana, según Quezada.
Portaban pistolas
En el operativo también se secuestró dos pistolas calibre 9 milímetros y 19 cartuchos. Los falsos policías vestían uniformes camuflados y chalecos con la sigla de la FELCN.






